
En el marco del plan integral de actividades pesqueras del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, los agentes de la patrulla de Corcubión llevaron a cabo un «exitoso» operativo especial de prevención del furtivismo, que acabó con la incautación de 40,7 kilos de almeja en la playa de Langosteira, y 120 kilos de centolla en el puerto de Fisterra.
Según explica la Benemérita en un comunicado, la atención de los agentes se centró en dos personas que se acercaron al agua, uno de ellos equipado con traje de neopreno y equipo autónomo de buceo. Mientras el buzo realizaba la extracción, la otra, finalmente identificada como su esposa, patrullaba la zona para asegurarse de la ausencia de vigilancia.
El Seprona centró la vigilancia en el tramo de playa donde se había sumergido el buzo, y los agentes abordaron a las dos personas cuando aquel se disponía a salir. Al notar la presencia de los agentes, intentó regresar al agua, pero fue interceptado por uno de los guardias. Procedieron a incautar 40,7 kilos de almeja, que fue retornada a la zona de extracción en presencia del denunciado. Además, fue confiscado el equipo autónomo de buceo y el traje de neopreno.
Centolla incautada En otro operativo, agentes del Seprona de Corcubión detuvieron un vehículo isotermo, tras ser observado descargando capturas desde una embarcación en el puerto de Fisterra. El vehículo, que transportaba 120 kilos de centolla sin la documentación, fue detenido y se instó al denunciado a transportar la centolla al puerto de Sardiñeiro, donde fue devuelta al mar por el equipo del Seprona y en presencia del denunciado.
En ambos casos se han interpuesto denuncias administrativas, por realizar una inmersión nocturna sin autorización y carecer de la boya de señalización requerida en el caso de las almejas.












































































