
El preso, que cumplía una condena de cuatro años, se fugó en una huida planificada en Pola de Siero el pasado 27 de mayo
El preso en el Centro Penitenciario de Asturias que se fugó el pasado 27 de mayo cuando era trasladado al dentista en Pola de Siero, fue detenido el pasado domingo en Barcelona por efectivos de la Guardia Civil. La operación sigue abierta para determinar quiénes ayudaron al fugado, de 26 años, a su huida
La maniobra de fuga del preso fue una cuestión de diez segundos. Una huida planificada y estudiada durante meses por los cómplices del fugado y a quien, sospecha la Guardia Civil, le ayudó su entorno familiar más cercano. De hecho, el coche de alta gama en cuyo maletero se introdujo tras zafarse de los agentes que le cuestiodaban en su traslado a la clínica odontológica de Pola de Siero había sido alquilado por su hermano, quien, previsiblemente, fue uno de los dos individuos que le ayudaron.
La fuga tuvo lugar a las 16.30 horas del 27 de mayo. Después de una visita custodiada a una clínica dental en el centro de Pola de Siero, el ahora detenido logró zafarse violentamente de los agentes de la Guardia Civil para introducirse en el maletero de un coche que le esperaba con el motor arrancado. Fue tan rápido que los vecinos y las personas que pasaban por el lugar no se dieron cuenta de nada.
Nada más producirse la fuga, la Guardia Civil desplegó un importante dispositivo por Asturias para dar con su paradero. No obstante, y debido a la rapidez con la que se produjo, desde poco después de huir ya daban casi por hecho que se encontraba fuera de la región y se sospechaba que buscaría refugio en Barcelona, en su entorno más próximo.
La Guardia Civil lo localizó y procedió a su detención. La operación aún permanece abierta. Los agentes tratan de localizar a las personas que ayudaron al detenido a fugarse.












































































