
El individuo, es vecino de la localidad vallisoletana de Cabezón de Pisuerga y se encuentra ingresado en el Hospital Clínico tras recibir un impacto de bala en una pierna
El municipio vallisoletano de Cabezón de Pisuerga, población que se encuentra a escasos 10 kilómetros de la capital vallisoletana, vivió unos momentos de máxima tensión en la mañana del martes 31 de diciembre, cuando los vecinos de la localidad despertaron con la noticia de que uno de sus vecinos había tenido que ser reducido por la Guardia Civil, tras amenazar con una guadaña, no solo a sus vecinos, sino también a los agentes que se desplazaron para poner fin a una situación, que según algunos testigos podría convertirse en una verdadera tragedia, dada la agresividad del detenido.
Así lo hizo saber el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, quien explicó a la prensa, que el hombre mantuvo siempre una actitud amenazante pese a los intentos de los agentes para que se calmara y entregara la herramienta agrícola, con la que pretendía agradir a sus vecinos y a los propios agentes.
El individuo, de solo 24 años y residente en el municipio, se encuentra fuera de peligro pero tuvo que ser ingresado en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid tras haber recibido un disparo por parte de la Guardia Civil al intentar reducirlo.
El suceso se produjo en torno a las 7.00 horas de la mañana del pasado martes, cuando el sujeto, que se encontraba muy alterado, amenazaba a los pocos viandantes que se encontraban a esas horas en la calle. Además, el joven trató de entrar en las dependencias de la Guardia Civil de la localidad por la fuerza.
El episodio terminó con el agresor detenido, e ingresado en el Hospital, tras haber sido reducido por parte de los agentes, sin que otras personas, más allá del ahora detenido, hayan resultado heridas.
Según el relato de los hechos, el joven habría amenazado con agredir a los vecinos de la localidad, con lo que se supoe podría ser una guadaña, y los agentes que acudieron a la zona, pudieron percatarse del peligro que suponía la actitud violenta del sujeto, ya que se encontraba fuera de sí y no atendía razones, resultando una amenaza para la seguridad ciudadana, obligando a la Guardia Civil a intervenir para prevenir males mayores, lo que ha obligado a la Guardia Civil a reducirlo, siguiendo el protocolo, con un disparo en una zona no vital, en este caso, la pierna.
Tras ser reducido, el individuo fue atendido por los propios agentes, en el lughar de los hechos, practicándole un torniquete y, solicitando asistencia sanitaria, siendo trasladado al Hospital Clínico de Valladolid, donde continúa ingresado sin que se tema por su vida.
El subdelegado ha confirmado que no se ha registrado ningún herido adicional ni entre los agentes que han participado en la intervención ni entre los vecinos del pueblo.
La investigación determinará los motivos que le llevaron a actuar al agresor de manera amenazante, y se abrirá el correspondiente expediente para analizar la intervención de los guardias civiles, aunque el subdelegado ha afirmado que "en principio la actuación ha sido la correcta", dado que existía una situación de peligro para los vecinos y para los propios agentes, que en todo caso han seguido el protocolo para este tipo de situaciones.








































































