
El conductor de un camión de 40 toneladas fue interceptado por la Guardia Civil en la madrugada del sábado 12 de abril tras circular a 168 km/h en la carretera CG-1.5, entre Santiago de Compostela y Noia.
La velocidad, registrada por el tacógrafo, superaba con creces el límite de 90 km/h para este tipo de vehículos, en una vía donde la conducción temeraria puso en riesgo la seguridad de otros usuarios. El conductor, además, tenía una orden judicial de búsqueda y captura.
El incidente tuvo lugar a las 04:30 horas, cuando agentes del Destacamento de Tráfico de Santiago observaron un camión articulado desplazándose de forma errática, con cambios bruscos de trayectoria. Tras detenerlo, los guardias comprobaron que el vehículo había alcanzado picos de 168 km/h, manteniendo una velocidad media de 120 km/h en varios tramos.
El conductor fue detenido por un delito contra la seguridad vial por conducción temeraria, que implica la pérdida de 6 puntos del permiso de conducir y puede acarrear penas de prisión de 6 meses a 2 años, además de la retirada del permiso por 1 a 6 años. Durante la identificación, los agentes descubrieron que tenía una orden de búsqueda y captura en su contra, por lo que fue trasladado a los calabozos de la Guardia Civil en Boiro, donde permaneció a la espera de pasar a disposición judicial.
La investigación reveló más irregularidades: el camión carecía de autorización para transporte público, el limitador de velocidad —obligatorio para evitar excesos— estaba averiado, y el conductor había incumplido los tiempos de conducción y descanso. Estas infracciones se suman a la gravedad de un caso que la Guardia Civil ha calificado como "excepcional" por el peligro que supuso.
Fuentes de Tráfico destacaron que la velocidad excesiva es una de las principales causas de siniestralidad en España, especialmente en vehículos pesados, cuya capacidad de reacción es limitada. Por suerte, no se registraron víctimas, pero el incidente reaviva el debate sobre la seguridad en las carreteras gallegas.
La Guardia Civil insiste en su mensaje: "Respetar los límites es proteger vidas". Este caso, uno de los más graves registrados en La Coruña, subraya la necesidad de reforzar los controles y sanciones para evitar tragedias.
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