
La provincia de Soria, como el resto de España, se vio sumida en la oscuridad el pasado 28 de abril debido a un apagón masivo que dejó sin suministro eléctrico a amplias zonas del país.
29 de abril de 2025.-En este contexto de incertidumbre, la Guardia Civil de Soria activó un operativo de emergencia que movilizó a 136 efectivos, con 22 más en reserva, para garantizar la seguridad ciudadana, proteger infraestructuras críticas y atender las necesidades más urgentes de la población.
Vigilancia de infraestructuras estratégicas
Desde el inicio del apagón, la Guardia Civil de Soria priorizó la vigilancia de puntos estratégicos para evitar incidentes mayores. Los agentes se desplegaron para proteger subestaciones eléctricas, el embalse de la Cuerda del Pozo —clave para el suministro de agua en la región—, y repetidores de telefonía móvil y televisión, esenciales para mantener las comunicaciones. Además, se intensificaron las patrullas en la red de carreteras principales de la provincia, asegurando la movilidad y previniendo accidentes en un contexto de visibilidad reducida y semáforos inoperativos.
La vigilancia de estas infraestructuras es fundamental en una situación como esta, porque cualquier fallo adicional podría agravar la crisis. El operativo, que abarcó toda la provincia, permitió que no se registraran incidentes significativos en estos puntos clave durante las horas críticas del apagón.
Atención a las víctimas de violencia de género
Uno de los aspectos más destacados de la actuación de la Guardia Civil en Soria fue la atención a las víctimas de violencia de género. Los equipos Viogen de las tres compañías de la provincia —Soria, Almazán y El Burgo de Osma— realizaron visitas presenciales para comprobar la seguridad de las personas protegidas bajo este programa. En un momento en que la falta de electricidad podía aumentar la vulnerabilidad de estas víctimas, los agentes se aseguraron de que ninguna estuviera en peligro, ofreciendo no solo seguridad, sino también tranquilidad en un contexto de incertidumbre.
Asistencia humanitaria en San Esteban de Gormaz y Vinuesa
La Guardia Civil también atendió necesidades médicas urgentes en dos localidades sorianas. En San Esteban de Gormaz y Vinuesa, los agentes respondieron a dos emergencias relacionadas con pacientes dependientes de oxígeno en sus domicilios. La falta de suministro eléctrico ponía en riesgo la operatividad de los equipos médicos, pero los efectivos actuaron con rapidez para garantizar que ambos pacientes recibieran el soporte necesario. Estas intervenciones, que requirieron coordinación con servicios de emergencia locales, salvaron vidas y evitaron complicaciones graves.
Visitas a residencias de ancianos y centros de salud
Conscientes de la vulnerabilidad de ciertos colectivos, la Guardia Civil de Soria visitó las 28 residencias de ancianos de la provincia para verificar que no hubiera incidencias derivadas del apagón. Los agentes comprobaron que los centros contaran con generadores de emergencia y que los residentes estuvieran en buenas condiciones, atendiendo especialmente a aquellos con necesidades médicas específicas. En algunos casos, los guardias civiles ayudaron a trasladar a ancianos a zonas seguras dentro de las residencias.
Asimismo, los 11 centros de salud de la provincia fueron inspeccionados por los efectivos del Cuerpo. Estas visitas aseguraron que los servicios sanitarios pudieran seguir operando, ya fuera con generadores o con medidas alternativas, y que los pacientes en tratamiento no vieran interrumpida su atención. “En un apagón, los centros de salud y las residencias son prioritarios porque albergan a las personas más frágiles”, señaló un miembro del operativo.
Un despliegue masivo para una provincia segura
El operativo en Soria involucró a 136 agentes en activo, con 22 más en reserva listos para actuar si la situación lo requería. Este despliegue, coordinado desde la Comandancia de Soria, abarcó tanto zonas urbanas como rurales, demostrando la capacidad del Cuerpo para operar en una provincia de geografía dispersa como Soria, donde los pequeños municipios y las áreas aisladas presentan retos logísticos adicionales.
La actuación de la Guardia Civil en Soria no fue un caso aislado. Durante el mismo apagón, otras comandancias del país realizaron labores similares, como evacuaciones de trenes o asistencia a personas mayores
Un compromiso que trasciende la emergencia
El apagón del 28 de abril evidenció, una vez más, la solidez de la Guardia Civil. En cada rincón de España, los agentes no solo garantizaron la seguridad de las infraestructuras y las carreteras, sino que también tendieron una mano a los más vulnerables: víctimas de violencia de género, pacientes dependientes de oxígeno, viajeros atrapados en trenes y ancianos en residencias. Su labor, como siempre, fue un reflejo del artículo 6ª de su Cartilla "Serán un pronóstico feliz para el afligido"
Mientras las autoridades investigan las causas del apagón, los españoles pueden estar seguros de que la Guardia Civil seguirá velando por ellos, tanto en tiempos de calma como en los de crisis. La actuación de ayer es una prueba más de que, incluso en la oscuridad, la Benemérita es un faro de esperanza y seguridad.












































































