
El pasado 14 de mayo, en una operación que desafió las inclemencias del tiempo, los miembros del GREIM de Boltaña y la UHEL de Huesca rescataron a cuatro ciudadanos franceses atrapados por una feroz tormenta de granizo a más de 2.300 metros de altitud, cerca del pico Descargador, en el término municipal de Fanlo.
El suceso comenzó cuando los cuatro senderistas, de entre 40 y 60 años, descendían desde las cumbres hacia el refugio de Góriz, en el corazón del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Una tormenta de granizo súbita los sorprendió en un terreno escarpado, dejándolos bloqueados e indefensos ante el frío y la furia de los elementos. Una vez alertados los servicios de emergencia, los efectivos del GREIM de Boltaña, junto a la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061, se movilizaron con la rapidez y precisión que caracterizan a esta élite de la Guardia Civil.
El operativo no fue sencillo. La altitud, el mal tiempo y la dificultad del terreno exigieron lo mejor de los rescatistas. A bordo del helicóptero de la Unidad Aérea, los agentes sobrevolaron las cumbres hasta localizar a los senderistas con vida. Con destreza y coraje, el equipo los evacuó uno a uno, trasladándolos a salvo hasta la helisuperficie de Torla-Ordesa. Allí, los senderista franceses, aún conmocionados, solicitaron un taxi para continuar su camino.
Este rescate, llevado a cabo por el GREIM de Boltaña y la UHEL de Huesca arriesgando su seguridad para proteger a cuatro ciudadanos de otro país, es un recordatorio de su labor en el Pirineo, donde cada año salvan decenas de vidas, y un recordatorio de que la Guardia Civil no solo patrulla, sino que abraza a quienes más lo necesitan.
La operación en el pico Descargador no es un caso aislado. El GREIM de Boltaña, con el apoyo de la Unidad Aérea de Huesca y los sanitarios del 061, ha protagonizado rescates heroicos en las últimas semanas, enfrentándose a ríos crecidos, fracturas en alta montaña y condiciones extremas.












































































