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La Guardia Civil desempeñó un papel crucial en la respuesta al incendio forestal que ayer, 5 de agosto, afectó a los municipios de Ponteceso (Corme Aldea) y Camariñas (Xaviña), en la provincia de La Coruña.

Este incendio, calificado como “intencionado” por la Xunta de Galicia, obligó a la evacuación de vecinos y a la intervención coordinada de múltiples cuerpos de seguridad y emergencia, incluyendo la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Desde el inicio del incendio, detectado a las 14:12 en Corme Aldea y a las 16:57 en Xaviña, la Guardia Civil actuó con rapidez para garantizar la seguridad de los residentes.

En Corme Aldea, se procedió al desalojo de las zonas de Guxín y áreas colindantes, trasladando a las personas mayores al polideportivo de Corme y a otros vecinos a una explanada próxima. La operación se llevó a cabo bajo condiciones adversas, con visibilidad “prácticamente nula” y fuertes rachas de viento que dificultaron las labores de extinción y evacuación. Además, se cortaron los accesos a la carretera AC-424 para facilitar las tareas de los equipos de emergencia y proteger a la población.

En Camariñas, la Guardia Civil colaboró en la gestión de la emergencia en la parroquia de Xaviña, donde el fuego amenazó el núcleo de Pedrouso.

La coordinación con la Xunta y la UME permitió que, a pesar de la gravedad inicial, las evacuaciones fueran temporales y los vecinos pudieran regresar a sus hogares a partir de las 21:30 del mismo día, una vez que las autoridades confirmaron que las viviendas ya no estaban en riesgo.

La Guardia Civil también apoyó las labores de vigilancia y control del tráfico, asegurando que los ciudadanos siguieran las indicaciones de seguridad y evitando el acceso a zonas peligrosas.

La prioridad de la Benemérita en este tipo de sucesos es la de proteger a las personas y facilitar el trabajo de los equipos de extinción, incluso en un contexto de condiciones climáticas extremas que puedan complicar la respuesta de los equipos de emergencia, como ha sido en este caso.

La UME, desplegada a solicitud de la Xunta, jugó un rol clave en la contención de los focos calientes durante la noche, utilizando drones y equipos terrestres para vigilar y extinguir puntos críticos.

Según la Consellería de Medio Rural, el incendio de Corme Aldea afectó unas 60 hectáreas, mientras que el de Xaviña alcanzó las 50 hectáreas. Ambos permanecen en situación 2 de emergencia por prevención, aunque sin peligro inmediato para las viviendas.

La Guardia Civil, en colaboración con la Unidad de Investigación de Incendios Forestales (UIFO), continúa investigando las causas del siniestro, que según las autoridades muestra indicios de intencionalidad, con al menos cuatro focos detectados en Corme Aldea. Estos actos irresponsables ponen en riesgo vidas y recursos, por eso desde la Guardia Civil trabajan incansablemente para identificar a los responsables y garantizar que se enfrenten a la justicia.

La Guardia Civil recuerda a la ciudadanía la importancia de colaborar denunciando cualquier actividad sospechosa relacionada con incendios forestales. Asimismo, reitera su compromiso con la seguridad de los ciudadanos y la protección del entorno natural, especialmente en una temporada marcada por condiciones meteorológicas adversas que favorecen la propagación del fuego

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"