
Se han localizado 49 aves protegidas muertas, entre ellas ejemplares de Águila Imperial y Milano Real Los investigados son titulares de líneas eléctricas que no habían sido adaptadas a la normativa de protección de la avifauna
18 de noviembre de 2025.- La Guardia Civil, a través del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de Ávila, ha investigado a cuatro personas, titulares de varias líneas eléctricas, como presuntos autores de delitos contra los recursos naturales y el medioambiente, contra la flora y fauna y contra los animales, tras la localización de 49 aves protegidas muertas por electrocución y colisión en tendidos eléctricos situados en la Comarca de La Moraña.
La investigación se inició en octubre del pasado año, cuando agentes medioambientales de la comarca forestal de Arévalo informaron de la existencia de varios tendidos eléctricos aéreos en el término municipal de Madrigal de las Altas Torres, que estaban causando una elevada mortandad de avifauna.
A pesar de las advertencias y requerimientos administrativos, las líneas no habían sido adecuadas a la normativa sectorial vigente, continuando el riesgo para las aves. Durante el desarrollo de la investigación, se tuvo conocimiento de la localización de 42 cadáveres de aves bajo estos tendidos eléctricos en los últimos cuatro años.
Los ejemplares fueron recogidos y remitidos al Centro de Recuperación de Animales Silvestres (C.R.A.S.) de Valladolid, para la determinación de las causas de la muerte. El estudio de la zona permitió comprobar que las líneas eléctricas discurren por terrenos incluidos en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) “Tierra de Campiñas”, catalogada con una sensibilidad ambiental “Muy Alta” para aves esteparias y planeadoras.
Además, se trata de una Zona de Distribución de Especies Amenazadas, Zona de Riesgo de Electrocución de Aves (Muy Alto) y Zona de Protección para la Avifauna contra la Colisión y la Electrocución de Líneas Eléctricas de Alta Tensión en Castilla y León. Con la colaboración de la Junta de Castilla y León, a través de los Servicios Territoriales de Medio Ambiente y de Industria, Comercio y Economía en Ávila, se incorporaron a las diligencias los expedientes administrativos existentes, incluyendo los resultados de las necropsias realizadas a los ejemplares y la identificación de los titulares responsables de las líneas eléctricas.
Los informes de necropsia determinaron que la causa principal de las muertes fue la electrocución, siendo la colisión la causa restante. Posteriormente, los agentes del SEPRONA realizaron inspecciones técnico-oculares de las líneas eléctricas, verificando su estado y el grado de cumplimiento de la normativa.
En estas inspecciones se localizaron otros siete ejemplares electrocutados, elevando a 49 el total de aves muertas. Los resultados de las inspecciones fueron dispares: algunas líneas habían sido corregidas y adecuadas, mientras que otras continuaban presentando riesgo de electrocución al no haberse ejecutado las medidas de protección exigidas por la administración. Bajo algunos de estos tendidos se hallaron nuevos cadáveres de aves protegidas.
Entre las especies afectadas se encuentran ejemplares catalogados en Régimen de Protección Especial y en Peligro de Extinción, como el Águila Imperial Ibérica o el Milano Real, especies emblemáticas que utilizan las torretas eléctricas como puntos de descanso o caza.
La Guardia Civil destaca el grave daño medioambiental causado por la falta de adecuación de estas infraestructuras eléctricas, y recuerda a los titulares de líneas eléctricas su obligación legal de mantener y adaptar las instalaciones para evitar la electrocución y colisión de aves, conforme a la normativa vigente en materia de protección de la avifauna.











































































