
La colaboración del Servicio de Ganadería del Gobierno de La Rioja fue clave para iniciar las actuaciones. Los animales, que se escapaban y atacaban a viandantes, vivían entre heces. Además, presentaban lesiones, caquexia, desnutrición y estrés traumático. La investigación subraya las evidentes negligencias en la atención, el cuidado y el absoluto desprecio hacia la vida de los podencos
17 de marzo de 2026.- Efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil en La Rioja han investigado a dos varones, de 29 y 59 años, de nacionalidad española y residentes en esta comunidad, como presuntos autores de un delito de maltrato de animales domésticos.
La investigación comenzó gracias a la colaboración del Servicio de Ganadería del Gobierno de La Rioja, que alertó sobre el abandono de dos canes en la localidad de Clavijo. Estos animales se escapaban de forma reiterada y atacaban a viandantes, excursionistas y agricultores de las zonas aledañas, generando graves riesgos para la seguridad pública.
Especialistas del SEPRONA desplazados al lugar hallaron a los animales en condiciones de extrema insalubridad, alojados en un espacio precario con abundante suciedad y heces. Ambos canes presentaban lesiones que ponían en riesgo su salud.
Tras ello, los agentes, en coordinación con los laceros del Gobierno de La Rioja, procedieron a la retirada y traslado de los podencos al Centro de Acogida de Animales ubicado en la localidad de Cañas, para su protección y un examen veterinario que determinase la gravedad de las lesiones y la responsabilidad penal de los propietarios.
El informe veterinario puso de manifiesto que los animales presentaban un cuadro de estrés traumático, comportamiento agresivo y un estado general muy deteriorado, con caquexia, desnutrición y un intenso mal olor. Uno de ellos sufría además una úlcera corneal con inicio de descemetocele y uveítis, lesiones que evidencian la gravedad del maltrato y el prolongado abandono al que habían sido sometidos.
Dadas las evidentes negligencias en la atención, el cuidado y el absoluto desprecio hacia la vida de los animales, junto a las pésimas condiciones higiénico-sanitarias de las instalaciones, los agentes del SEPRONA procedieron a investigar a los propietarios por el delito anteriormente mencionado.












































































