
La actuación permitió retirar del mercado 824 dosis de cocaína y decomisar armas prohibidas y objetos de procedencia ilícita. El establecimiento operaba sin licencia y acumulaba graves irregularidades sanitarias y administrativas que ponían en riesgo a los usuarios. La proximidad del local a un centro escolar incrementaba el riesgo para menores y afectaba directamente al entorno educativo
24 abril de 2026.- La Guardia Civil y la Policía Local de Logroño han asestado un nuevo golpe al tráfico de drogas en la capital riojana. En el marco de una operación conjunta, los agentes han desmantelado un activo punto de venta de sustancias estupefacientes que operaba bajo la apariencia de un establecimiento clandestino dedicado a tatuajes, micropigmentación y piercing.
La intervención ha permitido retirar del mercado ilícito 824 dosis de cocaína y poner fin a una actividad completamente irregular, carente de cualquier control sanitario o administrativo. El local carecía de licencia y era utilizado como cobertura para ocultar el constante trasiego de pequeños traficantes y consumidores procedentes del núcleo urbano y del área metropolitana de Logroño, que acudían al lugar para abastecerse de droga.
Por estos hechos, la Guardia Civil ha detenido a un varón de 39 años, de nacionalidad española y residente en Ventosa, como presunto autor de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.
Asimismo, agentes de la Policía Local han tramitado contra este individuo las correspondientes infracciones administrativas derivadas de las irregularidades detectadas en el establecimiento. Entre ellas figuran la falta de autorización sanitaria, la ausencia de seguro de responsabilidad civil, el deficiente estado higiénico, la inexistencia de consentimiento informado, la falta de registro de clientes y la carencia de medidas de seguridad contra incendios.
Estas infracciones, catalogadas como graves, conllevan sanciones económicas que oscilan entre 601 y 15.025 euros.
La investigación se inició el pasado mes de abril, cuando el Grupo de Apoyo de la Guardia Civil en Logroño puso en marcha un operativo para esclarecer si un vecino de Ventosa se dedicaba al tráfico de drogas.
Meses antes, en enero, este individuo había denunciado un robo en su vivienda, cometido por autores desconocidos que forzaron la entrada y sustrajeron diversos efectos y dinero en efectivo. Sin embargo, se negó a permitir el acceso de los agentes al interior del inmueble para verificar los hechos y realizar la correspondiente inspección ocular, lo que generó sospechas sobre la posible relación del robo con un ajuste de cuentas o un “vuelco” de droga.
Las gestiones practicadas permitieron constatar que ejercía como tatuador en un local de Logroño de forma completamente irregular, al carecer de inscripción y autorización para el desarrollo de esta actividad, lo que suponía un evidente riesgo para la salud de los clientes.
Asimismo, los agentes detectaron dos patrones de comportamiento claramente diferenciados: por un lado, clientes que accedían al establecimiento para la realización de tatuajes; por otro, una inusual afluencia de personas que entraban y salían en apenas unos minutos. Muchos de estos individuos contaban con antecedentes por delitos contra la salud pública o infracciones por tenencia y consumo de drogas.
Todos estos indicios permitieron concluir que, bajo la apariencia de una actividad de tatuaje, el establecimiento se había convertido en un punto de venta de sustancias estupefacientes. Además, su ubicación en las proximidades de un centro escolar incrementaba la gravedad de los hechos, al suponer un riesgo añadido para menores y para el entorno educativo.
Ante esta situación, efectivos de la Guardia Civil y la Policía Local, junto al Servicio Cinológico con perros especialistas en la detección de sustancias estupefacientes, procedieron a la inspección del local y al registro de la vivienda en Ventosa, donde intervinieron cocaína en roca para la elaboración de 824 dosis, hachís, marihuana, comprimidos de viagra, dinero en efectivo, útiles para el pesaje y la distribución de las sustancias, así como armas prohibidas, entre ellas una defensa eléctrica, una catana y una pistola de CO₂ calibre 5,5. También se incautaron diversos objetos de dudosa procedencia, como teléfonos móviles y patinetes, presuntamente entregados como medio de pago para la adquisición de droga.
Las diligencias instruidas, junto con el detenido, han sido puestas a disposición de la autoridad judicial. Asimismo, las infracciones administrativas detectadas han sido remitidas a las administraciones competentes en materia sancionadora, al tiempo que se ha ordenado el precinto cautelar del local.












































































