
Al puerto de Santander, procedente del Reino Unido, llegaron 65 cabezas tractoras de camiones, siendo declarados tan solo 20 como vehículos, y ninguna con destino último para su desguace.
- La empresa de Zaragoza que importaba las cabezas tractoras carecía de autorización para su traslado con destino el desguace, omitiendo las obligaciones sobre tratamiento de residuos.
- Se calcula en unos 300.000 euros el valor de la mercancía importada, no habiendo declarado 130.000 euros en concepto de IVA
22 de junio de 2026.- La Guardia Civil de Cantabria, en la denominada operación “MOSLEP”, ha puesto al descubierto una trama centralizada en la provincia de Zaragoza, que hacía llegar a España procedente del Reino Unido, a través del Puerto de Santander (Cantabria), cabezas tractoras de camiones, no declarándose que su destino era el desguace, y en consecuencia su declaración como residuo. Además, de carecer de autorizaciones administrativas para estas actividades, se comprobó que se omitía el cumplimiento preceptivo de tratamiento de los residuos.
Por estos hechos se ha practicado cuatro detenciones y se han investigado a siete personas (actuaciones realizadas en la provincia de Zaragoza, menos un investigado en Burgos), en relación a la presunta comisión de delitos de contrabando, contra la hacienda pública, los recursos naturales y medio ambiente y pertenencia a organización criminal. Dentro de la organización, los ahora detenidos e investigados tenían diferentes misiones relacionadas con la logística, parte mecánica y el control de las piezas de segunda mano de los camiones.
Se calcula que el valor de la mercancía importada asciende a 300.000 euros, no habiéndose declarado 130.000 euros en concepto de IVA.
La operación comenzó el pasado año, cuando los especialistas Fiscales y de Fronteras de la Guardia Civil de Cantabria, en el Puerto de Santander, detectaron la llegada del Reino Unido de diferentes cabezas tractoras de camiones que tenía como destino Zaragoza. En esas pesquisas pudieron averiguar que el destino de esos vehículos era su desguace, circunstancia que no se estaba declarando a su llegada a España.
Durante la investigación, la empresa que se dedicaba a traer estas cabezas tractoras, afincada en Zaragoza, importó un total de 65, declarando tan solo 20 como vehículos, y ninguna para desguace.
A partir de este momento las actuaciones fueron de forma conjunta por efectivos de la Guardia Civil pertenecientes a la Sección Fiscal y Fronteras del Puerto de Santander y al SEPRONA de Cantabria, comprobando que la mencionada empresa no contaba con autorización administrativa para realizar el traslado de los mencionados vehículos que posteriormente eran despiezados para la venta en piezas de segunda mano, y que dicha actividad se realizaba en una nave en el término municipal de La Muela (Zaragoza) que igualmente carecía de licencia y autorización para este tipo de trabajos.
Con la información obtenida, el pasado mes de mayo se realizó la explotación de la operación, con registro en una vivienda en Zaragoza y dos naves en el término municipal de La Muela, en la que también intervinieron Inspectores de Trabajo del Gobierno de Aragón.
En la vivienda los agentes intervinieron 12.000 euros en metálico procedentes supuestamente de la actividad ilegal investigada, y en las naves se hallaron multitud de piezas de camiones preparadas ya para su venta.
En estas inspecciones se pudo corroborar la sospecha de la omisión de las acciones correspondientes al tratamiento de residuos, no contando con autorización para la gestión de los mismos y la carencia igualmente de autorización internacional de traslado de residuos.
Durante la fase de explotación se ha contado con el apoyo del Servicio Cinológico de la Guardia Civil de Cantabria, con un perro especialista en detección de dinero, y de componentes de las Comandancias de Zaragoza y Burgos.










































































