
Agentes de la Guardia Civil, con la colaboración de Mossos d’Esquadra, llevaron a cabo el pasado 30 de junio un nuevo registro judicial en la sede del Centro de Investigación en Sanidad Animal (IRTA-CReSA) en Cerdanyola del Vallès (Barcelona).
Esta es la segunda intervención en poco más de seis meses en una investigación compleja y de gran relevancia para la sanidad animal y el medio ambiente de Cataluña.
EL SEPRONA de la Guardia Civil, con su reconocida experiencia en la investigación de delitos contra el medio ambiente y en la gestión de riesgos biológicos, ha demostrado una vez más su profesionalidad y rigor en este caso. COn la colaboración de los Mossos, los agentes requirieron nuevas muestras de los virus con los que trabaja el laboratorio catalán, según fuentes policiales.
Paralelamente, el SEPRONA realizó también un registro en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa del CSIC en Madrid.
En el IRTA-CReSA, el operativo se desarrolló con total coordinación y respeto a los estrictos protocolos de bioseguridad. Los agentes permanecieron en las instalaciones desde pasado el mediodía hasta la medianoche. Como en la anterior intervención, especialistas del TEDAX-NRBQ, con el apoyo logístico y operativo del SEPRONA, se encargaron del manejo seguro de las cepas y muestras potencialmente sensibles.
La Guardia Civil ha aportado al caso su amplia experiencia en investigaciones transfronterizas y de carácter técnico-científico medioambientales, reforzando la robustez de las diligencias. Fuentes del centro confirmaron que los agentes solicitaron documentación e información adicional, en el marco de un proceso judicial que avanza con meticulosidad.
En el centro madrileño, el despliegue permitió una actuación ordenada y efectiva, cumpliendo en todo momento con la orden judicial emitida por el Juzgado de Instrucción número 2 de Cerdanyola del Vallès.
Una investigación prioritaria para proteger el patrimonio natural y ganadero
El SEPRONA de la Guardia Civil participa activamente desde el inicio en esta investigación bajo secreto de sumario, contando en Cataluña con el apoyo de los Mossos. El objetivo es esclarecer el origen del brote de peste porcina africana (PPA) detectado en jabalíes de Collserola a finales de noviembre de 2025 y determinar si pudo existir alguna negligencia en el tratamiento de muestras que afectara a los recursos naturales.
Los primeros jabalíes positivos aparecieron a escasos cientos de metros del laboratorio, semanas después de un “incidente relevante” en el digestor de cadáveres del CReSA tras unas intensas lluvias.
La labor exhaustiva de la Guardia Civil busca aportar claridad científica y jurídica a un caso de gran complejidad técnica. Auditorías de la Generalitat y evaluaciones europeas han avalado los protocolos del centro, pero la investigación continúa abierta para ofrecer respuestas definitivas.
La Guardia Civil, con su capacidad analítica y operativa, sigue siendo pieza clave para determinar el origen del virus.
Situación actual y medidas de control
La PPA es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta a jabalíes y cerdos domésticos, sin riesgo para las personas. Gracias al trabajo coordinado de las fuerzas de seguridad y las autoridades sanitarias, se mantienen activas restricciones en el parque de Collserola y zonas aledañas para evitar su propagación al sector porcino, uno de los más importantes de España.
La Generalitat mantiene medidas preventivas, permitiendo el funcionamiento de centros educativos y actividades económicas con protocolos higiénicos reforzados.
El IRTA-CReSA ha expresado su plena colaboración con la justicia. Mientras tanto, la Guardia Civil continúa su encomiable labor investigadora, demostrando una vez más su compromiso con la protección de la sanidad animal, el medio ambiente y los intereses económicos de España.











































































