
Hay tres detenidos y seis investigados por los hechos. Se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, hurto, estafa y falsedad documental. Los miembros de la organización seleccionaban a sus víctimas en aparcamientos de establecimientos comerciales.
- Lograron conseguir un beneficio económico de 20.000 euros. Se les atribuye 30 hechos delictivos cometidos en las provincias de Asturias, Burgos, Cantabria, Córdoba, Cádiz, Jaén, Madrid, Murcia, Toledo y Zaragoza
8 de julio de 2026.- La Guardia Civil ha detenido a tres personas e identificado a otros seis integrantes de un grupo criminal especializado en la comisión de hurtos mediante el método de la “siembra”, además se le imputan numerosos delitos de estafa utilizando las tarjetas bancarias sustraídas.
Se les atribuye un total de 30 hechos delictivos cometidos en las provincias de Asturias, Burgos, Cantabria, Córdoba, Cádiz, Jaén, Madrid, Murcia, Toledo y Zaragoza. De las que habrían obtenido un beneficio superior a 20.000 euros.
La operación Tottus se inició tras la denuncia de dos hurtos cometidos durante los pasados meses de noviembre y diciembre en un supermercado de Bargas (Toledo). Las similitudes de los hechos denunciados, hizo barajarse la hipótesis de haberse llevado a cabo por un grupo criminal estructurado.
El grupo criminal seleccionaba a la víctima en el aparcamiento de un establecimiento comercial. Una vez elegida, uno de los integrantes del grupo se aproxima a ella en un vehículo solicitando indicaciones sobre direcciones ficticias o algún lugar de interés, para distraer su atención. Mientras la víctima mantiene la conversación, otro miembro del grupo aprovecha para sustraer el bolso o los efectos personales del interior del vehículo. Para coordinar la actuación, los autores utilizaban dispositivos tipo “pinganillo”.
Tras cometer los hurtos, y antes de que las víctimas fueran conscientes de lo sucedido y pudieran bloquear las tarjetas bancarias, los autores se desplazaban a cajeros automáticos y retiraban dinero en efectivo.
La investigación permitió determinar que se trataba de un grupo criminal muy activo, con una estructura abierta y flexible. Aunque existía un núcleo estable de integrantes, otros miembros se incorporaban o eran sustituidos en función de las necesidades operativas y de los desplazamientos previstos, manteniendo en todo momento el mismo modus operandi.
Para sus desplazamientos, el grupo utilizaba vehículos de alquiler contratados mediante documentación falsa o identidades suplantadas para dificultar su identificación. Como resultado de la investigación, se han identificado a nueve integrantes de la organización, todos ellos con antecedentes policiales por hechos similares.
Finalmente, tres de ellos fueron detenidos en los distritos de Vallecas y Carabanchel, en Madrid. Se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, hurto, estafa y falsedad documental.












































































