
La colaboración entre la Guardia Civil y la Policía Nacional evitó este jueves una tragedia en la comarca de Os Ancares (Lugo). Una mujer lucense, en un estado de máxima vulnerabilidad, fue localizada en un puente del concello de Becerreá cuando se disponía a quitarse la vida. Los agentes llegaron justo a tiempo.
Todo comenzó cuando los familiares de la mujer, alarmados por sus intenciones, alertaron a la Policía Nacional de Lugo. A partir de ahí se desplegó un amplio dispositivo de búsqueda en la capital lucense y sus alrededores. Pero no daba resultado. La angustia crecía con cada minuto que pasaba sin noticias.
La mujer había cogido su coche. Ese detalle cambió el rumbo de la investigación. Los agentes de la Policía Nacional, al comprobar que no la encontraban en el término municipal de Lugo, solicitaron la colaboración de la Guardia Civil. La Benemérita asumió entonces la búsqueda fuera del casco urbano.
Fue en el puente de Becerreá, en plena A Montaña lucense, donde los efectivos de la Guardia Civil localizaron a la mujer. La intervención fue rápida y precisa.
Los agentes lograron evitar que la mujer consumara su propósito. El dato: el operativo combinado funcionó con una coordinación que, en estos casos, resulta vital.











































































