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Interior despliega un importante refuerzo de medios terrestres, marítimos y aéreos para hacer frente a la presión migratoria.

La entrada masiva de miles de personas desde Marruecos a través del espigón fronterizo del Tarajal ha obligado al Gobierno a activar un dispositivo extraordinario en Ceuta en el que, una vez más, la Guardia Civil vuelve a asumir el papel protagonista en la protección de la frontera exterior de la Unión Europea.

Ante la magnitud de la situación, el Ejecutivo ha ordenado el despliegue de efectivos de las Fuerzas Armadas para apoyar a la Guardia Civil en el ejercicio de sus competencias, una decisión que pone de manifiesto la dimensión del desafío al que se enfrenta la ciudad autónoma.

Los militares de la Comandancia General de Ceuta actuarán bajo la coordinación del Mando de Operaciones, prestando apoyo a los guardias civiles desplegados en primera línea, quienes desde el primer momento han afrontado una situación de enorme complejidad operativa tanto en la frontera terrestre como en el litoral ceutí.

Un refuerzo sin precedentes para sostener el esfuerzo de la Guardia Civil

Consciente de la extraordinaria presión migratoria registrada durante las últimas horas, el Ministerio del Interior ha ordenado un importante incremento de personal y medios destinados a la Guardia Civil.

Los sesenta efectivos de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) que ya prestaban servicio permanente en Ceuta han comenzado a ser reforzados con nuevos contingentes. Un primer pelotón de veinte agentes ya se encuentra incorporado al dispositivo, mientras que en las próximas horas llegarán otros cuarenta guardias civiles pertenecientes igualmente a esta unidad especializada, duplicando prácticamente la capacidad de intervención inmediata en la frontera.

Se trata de profesionales especialmente preparados para afrontar situaciones de alta exigencia operativa, alteraciones del orden público y grandes dispositivos de seguridad, cuya experiencia resulta esencial en escenarios de elevada tensión como el que vive actualmente Ceuta.

Un despliegue integral por tierra, mar y aire

El esfuerzo de la Guardia Civil no se limita al refuerzo humano.

En el ámbito marítimo, durante la madrugada ha llegado a Ceuta el patrullero oceánico Duque de Ahumada, una de las embarcaciones de mayor capacidad del Servicio Marítimo del Cuerpo, que reforzará el trabajo que ya realizan las dos patrulleras medias y las cuatro embarcaciones semirrígidas desplegadas de forma permanente.

El dispositivo naval también aumentará sus capacidades mediante la incorporación de cinco nuevos patrones de embarcación, tres mecánicos-marineros y pilotos especializados en sistemas aéreos no tripulados, mejorando la vigilancia del litoral y la capacidad de respuesta ante nuevas entradas por vía marítima.

A este despliegue se suma el Servicio Aéreo de la Guardia Civil, que reforzará la vigilancia con un helicóptero capaz de proporcionar apoyo inmediato desde el aire, coordinar los distintos medios desplegados y ampliar el control sobre toda la zona fronteriza.

Por su parte, la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) de Ceuta recibirá el apoyo de treinta guardias civiles procedentes de distintas comandancias andaluzas, incrementando la presencia preventiva en los puntos más sensibles de la ciudad.

El dispositivo se completa con el envío de dos equipos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), integrados por ocho especialistas, cuya misión será intensificar la vigilancia en el entorno marítimo y actuar ante cualquier incidencia que pueda producirse en el agua.

Una respuesta coordinada de todas las capacidades del Estado

Aunque la Guardia Civil constituye el eje principal del dispositivo de contención fronteriza, la respuesta del Estado también contempla el refuerzo de la Policía Nacional.

Especialistas de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras colaborarán en las labores de identificación y documentación de las personas que acceden irregularmente al territorio nacional, mientras que las Unidades de Intervención Policial (UIP) y de Prevención y Reacción (UPR) incrementarán significativamente su presencia mediante el refuerzo de efectivos procedentes de Sevilla, Málaga y de la UIP Central.

Con ello, el despliegue específico de Guardia Civil y Policía Nacional en esta crisis alcanzará más de trescientos agentes de ambos cuerpos policiales, dedicados no solo a tareas de seguridad ciudadana, también a control de masas, vigilancia fronteriza, vigilancia maritima y aérea.

La frontera sur vuelve a poner a prueba a la Guardia Civil

Más allá de las cifras, el operativo vuelve a evidenciar una realidad que se repite desde hace décadas: la Guardia Civil continúa siendo el primer dique de contención frente a las crisis migratorias que afectan a Ceuta y Melilla.

Cada episodio de presión fronteriza exige una enorme capacidad de reacción, una rápida movilización de recursos y un elevado nivel de preparación profesional por parte de los agentes que, muchas veces en condiciones extremadamente complejas, garantizan la seguridad de una de las fronteras más sensibles de Europa.

La incorporación del Ejército, el refuerzo de unidades especializadas y el despliegue de medios marítimos y aéreos no hacen sino confirmar la extraordinaria dimensión del reto al que se enfrenta la Guardia Civil. Una vez más, sus hombres y mujeres vuelven a situarse en primera línea, sosteniendo un servicio esencial para la seguridad nacional y para la protección de la frontera exterior de la Unión Europea.

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"