
La investigación se inició tras la alerta de varias personas de una asociación de protección animal de Madrid que accedieron a la finca para intentar rescatar a los animales ante la proximidad del incendio de Burgohondo.
- En la explotación fueron localizados numerosos animales muertos y se observaron graves irregularidades en las condiciones de alimentación, hidratación y cuidado de los ejemplares
11 de agosto de 2026.- La Patrulla de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil de Cebreros, ha investigado a dos personas por su presunta implicación en un delito de abandono y maltrato animal, tras detectar graves irregularidades en una explotación caprina ubicada en el término municipal de El Tiemblo.
Los hechos se conocieron después de que la Policía Local de El Tiemblo informara de que varias personas pertenecientes a una asociación de protección animal de Madrid habían comunicado la existencia de numerosos animales en mal estado, así como de varios ejemplares fallecidos, en el interior de una finca de la localidad.
Estas personas habían accedido a la explotación con motivo de la emergencia provocada por el incendio forestal de Burgohondo, al observar que los animales se encontraban cercados por el fuego, con la finalidad de intentar ponerlos a salvo.
Tras tener conocimiento de los hechos, la Guardia Civil realizó las correspondientes gestiones para localizar la titularidad de la explotación caprina y a la persona encargada del cuidado de los animales.
El 29 de julio, los agentes realizaron una inspección de la parcela en presencia de la titular. Durante la actuación se observaron graves irregularidades, así como la presencia de numerosos cadáveres de animales, circunstancias que podían suponer un riesgo tanto para el bienestar animal como para la salubridad de la zona. Ante los indicios detectados, se solicitó la colaboración de veterinarios de la Junta de Castilla y León, realizándose una inspección conjunta de la explotación.
Durante la inspección se pudo comprobar una situación de abandono y falta de cuidados adecuados, observándose que los animales no disponían de alimento ni de agua en condiciones suficientes para garantizar sus necesidades básicas.
Los únicos recursos de alimentación e hidratación disponibles habían sido aportados por voluntarios que acudieron a la zona durante la emergencia provocada por el incendio. De acuerdo con las primeras valoraciones realizadas por los servicios veterinarios, las condiciones observadas podrían ser compatibles con un estado prolongado de inanición, sin perjuicio de los resultados definitivos de los análisis que permitan determinar las causas concretas de los fallecimientos. Asimismo, algunos de los cadáveres podrían llevar varios meses en la explotación.
Con el objetivo de esclarecer las circunstancias y determinar las causas de la muerte de los animales, se procedió a la recogida de tres cadáveres para su análisis veterinario, manteniéndose en todo momento la correspondiente cadena de custodia.
Por otro lado, los animales que permanecían con vida fueron identificados y quedaron sujetos a las medidas sanitarias establecidas por los servicios veterinarios, ante la posible existencia de una enfermedad infectocontagiosa, cuya presencia deberá ser confirmada mediante las correspondientes pruebas.
Los veterinarios adoptaron igualmente las primeras medidas sanitarias preventivas para evitar una posible propagación de la enfermedad al resto de animales.
Como resultado de las actuaciones realizadas, la Guardia Civil ha procedido a la investigación de dos personas por un presunto delito de abandono y maltrato animal.
Las diligencias, junto con los informes técnicos y los resultados de los análisis veterinarios, han sido remitidas a la autoridad judicial competente, continuando las actuaciones dirigidas a esclarecer completamente las circunstancias de los hechos.
La Guardia Civil recuerda que los propietarios y responsables de animales tienen la obligación de garantizar unas condiciones adecuadas de alimentación, hidratación, alojamiento, asistencia veterinaria y bienestar, así como de evitar cualquier situación que pueda poner en peligro su integridad.
La Guardia Civil continúa trabajando para garantizar la protección y el bienestar de los animales y perseguir aquellas conductas que puedan constituir infracciones o delitos relacionados con su abandono o maltrato.









































































