
Los guardias civiles, que se encontraban de paisano en la zona, sofocaron las llamas utilizando tierra al no disponer inicialmente de medios específicos de extinción
La rápida intervención de varios agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC) de la Guardia Civil de Ceuta evitó que un conato de incendio registrado en el Monte Hacho pudiera propagarse por la zona y alcanzar las inmediaciones del polvorín. El suceso tuvo lugar este viernes y ha sido recogido por varios medios locales.
Los agentes, que se encontraban de paisano en el entorno del Monte Hacho, fueron alertados por un ciudadano de que había maleza ardiendo. Según la información publicada, el fuego se habría originado después de que una hoguera realizada por personas que permanecen en asentamientos de la zona quedara fuera de control. Este extremo procede de los testimonios recogidos por los medios locales y no consta, en las informaciones consultadas, una comunicación oficial que atribuya formalmente el origen del fuego a una persona concreta.
Los guardias civiles acudieron inmediatamente al punto indicado y comprobaron que las llamas ya estaban afectando a la vegetación. Sin disponer en ese momento de material específico para la extinción, utilizaron tierra para cubrir el fuego y cortar su propagación, consiguiendo sofocar completamente el conato antes de que adquiriera mayores dimensiones.
Una actuación rápida en una zona especialmente sensible
La importancia de la intervención reside también en la ubicación del fuego, en las proximidades de una instalación militar especialmente sensible.
Una vez extinguidas las llamas, los agentes comunicaron lo sucedido a los militares destinados en la zona, que se desplazaron hasta el lugar para hacerse cargo de la situación y asegurar el perímetro.
La actuación de los integrantes de la USECIC demuestra, una vez más, cómo la presencia y la capacidad de reacción de la Guardia Civil sobre el terreno puede resultar determinante incluso ante emergencias que inicialmente no forman parte de un dispositivo específico.
En esta ocasión, la alerta de un ciudadano, la inmediata reacción de los agentes y una intervención directa con los medios disponibles evitaron que un pequeño foco de fuego pudiera convertirse en un problema de mayores dimensiones en una zona especialmente delicada.
Un incendio que quedó en conato
No fue necesario esperar a la llegada de equipos especializados para actuar sobre el fuego. La decisión de intervenir inmediatamente permitió contener las llamas en sus primeros momentos y evitar su propagación por la vegetación del Monte Hacho.
El episodio deja también una conclusión evidente en plena temporada de riesgo de incendios: la prevención comienza muchas veces con la detección temprana y con una respuesta inmediata.
En este caso, esa respuesta llegó de la mano de varios guardias civiles de la USECIC que, al encontrarse en la zona, no dudaron en intervenir ante una situación que podía haber evolucionado de manera muy diferente.
Un conato sofocado a tiempo puede parecer una pequeña noticia. En las inmediaciones de un polvorín, puede significar haber evitado un problema mucho mayor.









































































