
El dispositivo se desarrolla entre los meses de agosto y septiembre para garantizar la seguridad en el sector vitivinícola de la provincia de Toledo.
15 de septiembre de 2026.- La Guardia Civil está intensificando los servicios preventivos y de control en el marco de la Campaña Vitivinícola 2026, con el objetivo de reforzar la seguridad en el medio rural, proteger los recursos agroalimentarios y garantizar el normal desarrollo de una de las actividades económicas más importantes de la provincia.
La provincia de Toledo cuenta con más de 90.000 hectáreas dedicadas al cultivo de la vid distribuidas en cerca de 100.000 parcelas, siendo las comarcas de Ocaña y Mora las que concentran una mayor superficie vitivinícola.
Esta actividad tiene una especial relevancia económica y social para numerosos municipios toledanos, lo que hace necesario el establecimiento de medidas específicas de vigilancia y prevención.
Durante la campaña, la Guardia Civil refuerza los servicios de seguridad ciudadana en las principales zonas productoras mediante patrullas de vigilancia, controles preventivos y dispositivos operativos dirigidos a prevenir delitos contra el patrimonio, especialmente hurtos y robos de uva y otros productos agrícolas.
Asimismo, se incrementa la presencia de las unidades de Tráfico en aquellas vías con mayor movimiento de vehículos vinculados a la campaña para favorecer la seguridad vial y prevenir accidentes.
En este dispositivo participan de forma coordinada las unidades territoriales de Seguridad Ciudadana, los Equipos ROCA, el Subsector de Tráfico, el Grupo de Información, la Unidad de Protección de la Naturaleza (UPRONA) y la Unidad Orgánica de Policía Judicial, contando además con el apoyo del Servicio Aéreo o el Escuadrón de Caballería cuando las necesidades operativas así lo requieren.
Además de la prevención de los delitos contra el patrimonio, la campaña contempla actuaciones específicas orientadas a detectar posibles situaciones de explotación laboral, empleo irregular o trata de seres humanos con fines de explotación laboral.
Para ello, la Guardia Civil mantiene una estrecha colaboración con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social mediante equipos conjuntos de inspección en explotaciones agrícolas y otros puntos de interés.
La Guardia Civil mantiene igualmente un contacto permanente con agricultores, cooperativas, bodegas y asociaciones agrarias para favorecer el intercambio de información y reforzar la colaboración ciudadana, considerada una herramienta fundamental para prevenir conductas delictivas y mejorar la seguridad en el campo.








































































