
En una actuación, se incautaron 11 kilos de sustancias estupefacientes, de un cultivo exterior. En un establecimiento, se han intervenido más de 4 kilos de derivados del cannabis y diversos productos con THC
21 septiembre de 2026.- La Guardia Civil de Cantabria, en dos actuaciones independientes, ha detenido a un hombre de 33 años, vecino de Bareyo e instruido diligencias en calidad de investigados a otros dos hombres de 39 y 42 años de edad, vecinos de Vizcaya, todos ellos como presuntos autores de delitos contra la salud pública.
En el presente mes de septiembre, efectivos del Puesto de la Guardia Civil de Galizano, realizando labores de prevención de seguridad ciudadana, sospecharon de la posible existencia de una plantación de marihuana en dos invernaderos del municipio de Bareyo.
Fruto de las pesquisas realizadas, los agentes de la Guardia Civil recabaron pruebas y evidencias suficientes para acreditar la actividad ilícita en la propiedad objeto de sospecha, procediendo a la entrada y registro de los lugares objeto de la investigación.
Durante el registro del lugar, se intervinieron plantas de marihuana en un desarrollo excepcional, alcanzando los 2,30 metros de altura, que se encontraban en su última fase de floración, presentando un estado óptimo para la recolección inminente de la sustancia, y múltiples cogollos ya recolectados en el interior de la vivienda.
La Guardia Civil pudo constatar un rendimiento estimado de 11 kilos de sustancia estupefaciente retirada del mercado ilícito antes de su distribución, procediendo a la inmediata detención de un varón, como presunto autor de un delito contra la salud pública, por tráfico de drogas en modalidad cultivo.
Venta sustancias en establecimientos
A finales del mes de agosto, en el marco de las inspecciones periódicas que realiza la Guardia Civil para el control de sustancias estupefacientes y el cumplimiento de la normativa vigente, realizó una inspección a un establecimiento del municipio de Castro Urdiales especializado en la venta de productos relacionados con el cannabidiol, detectando la comercialización de derivados del cannabis y productos con alto contenido en THC (tetrahidrocannabinol), en los productos expuestos al público y almacenados, preparados y dosificados para la venta.
En estos establecimientos se disimulaba la venta de estas sustancias bajo la apariencia de productos de uso aromático u ornamental, si bien, se sospecha que eran para consumo como sustancias estupefacientes.
Fruto de la inspección, los agentes incautaron del local 432 dosis de flores de cannabis, con un peso de más de 3 kilos; 246 de resina de cannabis, con un peso de casi 1 kilo; 33 cigarros manufacturados (porros); 61 vaporizadores y 22 recargas para los mismos; 41 botes de aceite y 4 botes de crema con alto contenido en THC.
Finalmente, y por estos hechos, la Guardia Civil ha procedido a instruir diligencias en calidad de Investigados a dos personas como presuntas autoras de delitos contra la salud pública, por la venta de sustancias estupefacientes.








































































