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628 casa patera ceuta

El operativo, desarrollado esta mañana con apoyo del GRS y medios aéreos, permitió localizar a las personas hacinadas en una vivienda del Príncipe Alfonso. La responsable del inmueble no se encontraba en el lugar y está identificada

La Guardia Civil ha vuelto a intervenir en una de las denominadas casas patera de Ceuta, en esta ocasión en la barriada del Príncipe Alfonso, donde los agentes han localizado a 12 migrantes de nacionalidad marroquí, que permanecían ocultos y hacinados en el interior de una vivienda.

Entre las personas encontradas se encontraba una mujer en avanzado estado de gestación y, al menos, una menor de edad, según han confirmado fuentes de la investigación. Todos ellos llevaban en Ceuta desde las entradas masivas registradas a finales del pasado mes de julio.

La actuación se desarrolló a primera hora de este martes, después de que la Guardia Civil tuviera conocimiento de que en el inmueble podían encontrarse personas ocultas. Para garantizar la seguridad de la intervención, el dispositivo contó con efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) y apoyo de medios aéreos. Además, se estableció un dispositivo de seguridad en los accesos a la barriada mientras se producía la entrada en la vivienda.

La operación permitió desalojar a las doce personas, que fueron trasladadas en vehículos oficiales para su identificación y para las actuaciones correspondientes. Las informaciones disponibles coinciden en señalar las condiciones de hacinamiento e insalubridad en las que se encontraban dentro del inmueble.

La responsable del inmueble, identificada

La persona que presuntamente estaba al frente de la vivienda no se encontraba en el interior cuando los agentes realizaron la intervención, por lo que no pudo ser detenida en ese momento.

Según la información facilitada por la Guardia Civil a EFE, la propietaria está identificada y se instruyen diligencias por un presunto delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.

El hecho vuelve a poner el foco sobre quienes están obteniendo un beneficio económico del alojamiento clandestino de personas que permanecen en Ceuta después de las entradas masivas de finales de julio. La investigación sobre estos inmuebles pretende determinar no solo quién facilita los espacios, sino también las circunstancias y contraprestaciones económicas asociadas a este tipo de alojamientos.

Una realidad que se repite en Ceuta

La intervención del Príncipe no constituye un episodio aislado. En las últimas semanas, la Guardia Civil ha localizado otros inmuebles utilizados presuntamente como pisos o casas patera, en los que los migrantes permanecían en condiciones de habitabilidad muy deficientes.

Uno de los casos más relevantes se produjo el pasado 16 de septiembre en la calle Real, donde fueron localizadas 25 personas, entre ellas menores y mujeres, viviendo en un inmueble con graves problemas de higiene y espacio. Los agentes comprobaron incluso que cinco personas permanecían en una cocina en condiciones insalubres.

La sucesión de intervenciones demuestra que, mientras continúa la presión migratoria sobre Ceuta, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad están actuando también contra quienes convierten la necesidad y la vulnerabilidad de estas personas en una fuente de negocio.

En el caso del Príncipe, la imagen de una mujer embarazada y una menor compartiendo un espacio reducido con otras diez personas vuelve a poner sobre la mesa la dimensión humana de un fenómeno que no puede analizarse únicamente desde las cifras de entradas irregulares.

Para la Guardia Civil, estas actuaciones suponen además una nueva exigencia operativa en una ciudad que continúa soportando las consecuencias de la presión migratoria registrada desde finales de julio. El trabajo no termina con el desalojo de una vivienda: detrás de cada intervención queda la investigación destinada a determinar quién facilita estos alojamientos, quién obtiene beneficio económico de ellos y qué responsabilidad penal puede existir.

La actuación desarrollada hoy en El Príncipe constituye, por tanto, un nuevo golpe a la utilización clandestina de viviendas como refugio temporal para personas en situación irregular, y confirma que la Guardia Civil mantiene abiertas las investigaciones para localizar nuevos inmuebles y a sus responsables.

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"