
El sospechoso se hacía pasar por empleado de banca para inducir a la víctima a realizar transferencias
La Guardia Civil, a través de la CiberComandancia, ha esclarecido una estafa cometida mediante la técnica del vishing, en la que los autores suplantaron la identidad de empleados bancarios para inducir a la víctima a realizar transferencias. El caso ha sido resuelto tras una investigación que combinó el análisis técnico de la información aportada por el denunciante y el seguimiento del dinero defraudado.
El vishing es una modalidad de fraude telefónico en la que los ciberdelincuentes se hacen pasar por personal de una entidad financiera. Mediante llamadas que generan sensación de urgencia, tratan de que la persona afectada facilite datos confidenciales o realice operaciones que benefician a los estafadores.
En este episodio, los autores combinaron la suplantación de identidad con el uso de una herramienta de acceso remoto al ordenador de la víctima, lo que les permitió manejar la banca electrónica desde el propio equipo del afectado y dar apariencia de legitimidad a las operaciones, según informó este martes el instituto armado.
El engaño a la víctima
El denunciante recibió primeramente una llamada en la que le alertaban de dos supuestas transferencias retenidas en su cuenta, por importes de 5.735 y 5.800 euros. Este primer contacto buscaba generar inquietud y predisponer a la víctima a seguir las indicaciones posteriores.
Poco después, otro interlocutor, que se identificó como agente de su entidad bancaria, le indicó que debía realizar nuevas operaciones para anular los movimientos fraudulentos. Esta segunda llamada reforzaba la apariencia de un procedimiento oficial de protección de la cuenta.
Para ello, le solicitó acceso remoto a su ordenador personal mediante la aplicación AnyDesk, desde la que gestionó las operaciones a través de la página web del banco. Se trata de un programa de uso legítimo que, en manos de estafadores, permite visualizar la pantalla y controlar el equipo de la víctima.
Siguiendo sus instrucciones, la víctima realizó una transferencia de 3.750 euros. Sin embargo, cuando le solicitaron una segunda por importe de 3.800 euros, sospechó que podía tratarse de una estafa e interrumpió la operación, lo que evitó un perjuicio económico mayor.
Tras contactar directamente con su entidad bancaria, se confirmó el fraude. Esta comprobación por un canal oficial resultó determinante para detener la maniobra y poder iniciar las gestiones posteriores.
Tras la denuncia presentada a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil, la CiberComandancia inició las actuaciones para esclarecer los hechos. Los especialistas analizaron la información aportada por la víctima y realizaron las gestiones necesarias para reconstruir la operativa fraudulenta y seguir el rastro del dinero transferido.
Las pesquisas permitieron avanzar en el esclarecimiento de los hechos y, gracias a las gestiones realizadas, se consiguió bloquear 2.000 euros del importe defraudado, que fueron devueltos a la persona inicialmente estafada, evitando a su vez que esa cantidad pudiera ser dispuesta por el presunto autor.
Finalizadas las diligencias, el presunto autor fue investigado por los guardias civiles del Puesto de Dos Hermanas (Sevilla), en colaboración con la CiberComandancia, que pusieron a disposición de la autoridad judicial competente las diligencias practicadas.
Para prevenir los posibles fraudes en la red, la Guardia Civil recomienda desconfiar de los SMS que se reciban, evitando hacer clic sobre los enlaces que pudieran incluir.
Asimismo, aconseja comprar artículos en webs seguras, desconfiando de tentadoras ofertas que se anuncien en páginas web desconocidas, y no aceptar ofertas de trabajo inesperadas llegadas a través de redes sociales como Telegram, WhatsApp o TikTok.
Otra de las pautas es desconfiar de solicitudes de cuantías económicas efectuadas con cualquier pretexto a través de redes sociales, así como solicitar a las entidades bancarias la activación de la autenticación reforzada en todos los pagos.
Ante la mera sospecha de una posible utilización por parte de terceras personas, se recomienda bloquear las tarjetas bancarias o medios de pago utilizados. También es aconsejable denunciar inmediatamente el hecho delictivo, bien a través de la sede electrónica o bien en una unidad de la Guardia Civil.
Además, procede reclamar la devolución de los cargos indebidos a la entidad bancaria y recopilar toda la información posible del cargo efectuado, como la cuenta de destino, el comercio o la entidad que lo realiza, o el número de teléfono en los envíos a través de Bizum.
CiberComandancia
La CiberComandancia es una unidad de reciente creación a través de la cual la Guardia Civil amplía los servicios de atención al ciudadano, en este caso a través de medios telemáticos. Complementa y auxilia en el "ciberespacio" las 24 horas del día los 365 días del año al resto de unidades de seguridad ciudadana del cuerpo.
En la sede electrónica de la Guardia Civil, mediante el uso de un certificado electrónico, se pueden denunciar de manera telemática distintos hechos delictivos: estafas y cargos indebidos a través de medios informáticos; sustracción de vehículos o sustracción en su interior; hurtos y daños; y pérdida o localización de documentación.









































































