icono FACEBBOK icono TWITTER icono TWITTER icono YOUTUBE icono CARTAS AL DIRECTOR icono_INSTAGRAM.jpg icono DIRECCION icono DIRECCION

cabeceratribunabenemerita

plantacion exterior

La operación «Patos» permitió desmantelar un cultivo clandestino de unos 2.400 metros cuadrados en una zona montañosa de difícil acceso de Vilopriu. Un hombre de 34 años fue detenido y los investigadores localizaron dos tiendas de campaña que presuntamente utilizaba para permanecer junto a la plantación y vigilarla.

La Guardia Civil ha desmantelado una importante plantación de marihuana instalada en una zona boscosa de difícil acceso del término municipal de Vilopriu (Girona), donde los agentes han intervenido 1.360 kilos de cannabis recién cortado. La actuación, desarrollada en el marco de la operación «Patos», se saldó con la detención de un hombre de 34 años, investigado por un presunto delito contra la salud pública.

La intervención tuvo lugar el pasado 15 de octubre, aunque los detalles de la operación se han conocido públicamente el día 30. La investigación había comenzado aproximadamente un mes antes, después de que los agentes obtuvieran indicios de la posible existencia de un cultivo ilegal en un entorno montañoso y forestal de la localidad gerundense.

Las primeras pesquisas permitieron centrar la atención sobre una superficie de aproximadamente 2.400 metros cuadrados, situada en un paraje despoblado y de complicado acceso. La ubicación, alejada de zonas habitadas y oculta entre la vegetación, dificultaba tanto la detección de la actividad como el acceso de los servicios policiales.

Una plantación con zona de secado y preparación

Cuando los agentes accedieron al terreno, comprobaron que las plantas ya habían sido cortadas. El cannabis intervenido alcanzaba un peso total de 1.360 kilogramos, lo que apunta a una actividad que había superado la fase de cultivo y se encontraba ya en el proceso de preparación de la droga para su posterior distribución.

Durante la inspección, los guardias civiles localizaron también una zona específica destinada al secado y acondicionamiento de la marihuana, oculta en el mismo entorno y con una superficie aproximada de 200 metros cuadrados.

La existencia de este espacio diferenciado evidencia que el lugar no se utilizaba únicamente para el cultivo de las plantas, sino que contaba con instalaciones destinadas a continuar el proceso una vez realizada la recolección.

Los investigadores encontraron así una infraestructura habilitada para desarrollar distintas fases de la actividad ilícita, desde el crecimiento de las plantas hasta su preparación posterior.

Dos tiendas de campaña para vigilar el cultivo

Uno de los aspectos más llamativos de la operación fue el hallazgo de dos tiendas de campaña camufladas entre la vegetación mediante ramas cortadas. Según las sospechas de los investigadores, el detenido permanecía en ellas para vigilar la plantación y controlar su actividad.

Una de las tiendas estaba acondicionada como espacio de estancia y disponía de hornillos, bombonas de butano, camping gas y diferentes utensilios necesarios para permanecer durante periodos prolongados en el lugar.

En la segunda se localizaron dos colchones, que presuntamente se utilizaban para dormir y descansar.

Estos elementos apuntan a que el cultivo contaba con una vigilancia permanente o prolongada, evitando que las instalaciones quedasen desatendidas y facilitando el control de una plantación situada en un paraje apartado.

La presencia de personas encargadas de custodiar este tipo de cultivos constituye uno de los elementos que las fuerzas policiales investigan habitualmente en las operaciones contra el tráfico de drogas, especialmente cuando las plantaciones se encuentran alejadas de núcleos urbanos y cuentan con espacios acondicionados para la permanencia de sus responsables.

El detenido quedó en libertad con medidas cautelares

Tras la intervención de la droga y la inspección de las instalaciones, la Guardia Civil procedió a la detención del hombre, de 34 años, como presunto autor de un delito contra la salud pública.

El arrestado fue puesto a disposición del juzgado de guardia de La Bisbal d'Empordà, que posteriormente decretó su puesta en libertad con medidas cautelares.

La investigación permanece abierta y la Guardia Civil no descarta nuevas actuaciones relacionadas con estos hechos. Por el momento, no se han facilitado datos que permitan determinar si el detenido actuaba por cuenta propia o si la plantación estaba vinculada a una estructura más amplia dedicada al cultivo y distribución de marihuana.

La presión policial sobre los cultivos clandestinos

La operación «Patos» vuelve a poner de manifiesto la actividad de la Guardia Civil contra las plantaciones ilegales de cannabis, también cuando estas se encuentran ocultas en espacios forestales y alejados de los núcleos de población.

La elección de terrenos de difícil acceso y la instalación de cultivos entre la vegetación responden a la intención de dificultar su localización y reducir las posibilidades de detección. Sin embargo, la investigación previa, la vigilancia y el trabajo de los agentes permiten identificar estos emplazamientos y actuar sobre ellos.

La intervención de 1.360 kilos de marihuana recién cortada supone un importante golpe a la actividad que presuntamente se desarrollaba en Vilopriu. Una actuación que no se limita a retirar la droga del circuito ilegal, sino que permite desmantelar el espacio de cultivo, secado y preparación habilitado en plena zona boscosa.

La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para esclarecer todas las circunstancias de la plantación y determinar si existen otras personas implicadas.

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"