
El detenido abordaba a sus víctimas blandiendo una navaja con actitud muy agresiva. La violencia empleada por el detenido, que escogía a sus víctimas entre personas de avanzada edad, iba en aumento con cada robo.
- La Guardia Civil realizó una rápida y laboriosa investigación para identificar y detener al autor de los robos y frenar así la escalada de violencia, evitando consecuencias de mayor gravedad para las posibles víctimas.
11 de octubre de 2022. La Guardia Civil de la Comandancia de Oviedo, procedió a la detención de un joven de 18 años de edad y vecino de Pravia como supuesto autor de dos delitos de robo con violencia e intimidación cometidos en la zona de Pravia.
La investigación se inició en la última semana del mes de agosto, cuando un hombre de 70 años de edad acudió al Puesto de la Guardia Civil de Pravia para denunciar que cuando se encontraba realizando la senda “de los kiwis” que va de Pravia a Forcinas, fue abordado por un joven que amenazándole con una navaja le exigió que le diera todo el dinero que llevaba encima, haciendo ademán de pincharle en varias ocasiones.
El denunciante describió al autor del robo como un varón joven, de tez morena, que llevaba una sudadera con capucha y una mascarilla quirúrgica.
A principios del mes de septiembre, otro hombre de 70 años de edad, acudió al Cuartel de la Guardia Civil para denuncia que cuando abría la puerta de su portal en la localidad de Pravia, un joven se había abalanzado sobre él de forma muy agresiva, blandiendo una navaja. El denunciante utilizó un paraguas para defenderse, aunque el joven acometía por encima del paraguas intentando alcanzar el cuerpo de su víctima con el arma blanca. Como consecuencia de estos hechos, la victima sufrió lesiones leves por las que tuvo que ser atendido en el Centro de salud de Pravia.
La Guardia Civil de la Compañía de Pravia realizó una intensa y laboriosa investigación. Se realizaron multitud de identificaciones, filtrado de personas, visionado de grabaciones, barridos de RRSS, gestiones con fuerza uniformada, apostaderos en zonas sensibles, etc, que culminó con la identificación plena el autor de los delitos.
La dificultad con la que se encontraron los agentes para localizar y detener al autor de los robos una vez identificado, radicó, en que sabedor de la gravedad de los delitos cometidos y de la alarma social causada había abandonado su domicilio habitual para ocultarse en casa de sus familiares de la localidad de Peñaullán, de donde apenas salía para evitar ser detenido. Fue necesaria la realización de vigilancias discretas y apostaderos para detectar y confirmar su presencia en la vivienda y poder finalmente proceder a su detención.
Con esta detención, la Guardia Civil frenó la escalada violenta que venía observando el detenido y que de haber continuado podría haber desembocado en la comisión de hechos cuyas consecuencias pudieran ser de mayor gravedad para las posibles víctimas.











































































