
El agente abatido en Burgos en un dispositivo conjunto de Policía Nacional y Guardia Civil, estaba destinado en una comisaría de La Coruña, tras un breve paso por Canarias.
Falleció de madrugada durante una persecución tras robar el arma oficial de un compañero, después de que fuera suspendido de actividad ese mismo día. Estaba de baja desde hace un año y se le había abierto una investigación en Asuntos Internos "por delincuencia común".
El agente había sido detenido el pasado 24 de marzo en una operación de la Policía Nacional contra el narcotráfico en Valdoviño (La Coruña) en la que se investigaba el tráfico de cocaína rosa -una droga sintética- y en la que hubo un total de cinco detenciones.
En el caso acabaron tres personas en prisión provisional comunicada y sin fianza, otra en prisión eludible con pago de fianza, que no ha abonado, y una quinta, el policía nacional fallecido, en libertad con cargos.
Durante la operación, se le practicó un registro domiciliario en el que no se encontró droga, pero sí un arma que no era la suya reglamentaria, por lo que no se acordó ninguna medida cautelar dado que no existían indicios sólidos de su participación en la red de narcotráfico.
Estos hechos y su condición de investigado son los que llevaron a su suspensión como policía nacional en activo, con la pérdida de su arma y su paso a "segunda actividad".
Este martes, Óscar P. había sido citado en la comisaría en la que estaba adscrito, Lonzas, La Coruña, para comunicarle que oficialmente pasaba de manera inmediata a "segunda actividad "por insuficiencia en las aptitudes psicofísicas" para ejercer su profesión. En ese momento, el agente aprovechó para colarse en el vestuario y robarle el arma a un compañero forzando su taquilla.
La subdelegación del Gobierno en Burgos ha informado de que la Guardia Civil recibió un aviso cuando el agente compañero de Óscar P. descubrió que le había robado el arma. Se comunicó que el sospechoso huía en dirección a Burgos, armado, conduciendo un vehículo por la A-231. En Villagonzalo Pedernales, localidad a 488 kilómetros de la Coruña, fue abatido tras abrir fuego contra los agentes que le dieron el alto.












































































