icono FACEBBOK icono TWITTER icono TWITTER icono YOUTUBE icono CARTAS AL DIRECTOR icono_INSTAGRAM.jpg icono DIRECCION icono DIRECCION

cabeceratribunabenemerita

militares ceuta

Defensa confirma que ambos militares permanecen ingresados en el Hospital Central de la Defensa "Gómez Ulla"; además de informar que uno de ellos ha tenido que ser intervenido quirúrgicamente

Redacción | Tribuna Benemérita

El Ministerio de Defensa ha confirmado este jueves que dos militares desplegados en Ceuta permanecen ingresados en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, después de resultar heridos en sendos incidentes ocurridos mientras desempeñaban sus funciones en la ciudad autónoma.

La confirmación se produjo a través de un mensaje difundido por Defensa, en el que el departamento trasladó su apoyo a los militares heridos durante las últimas semanas y destacó su labor en Ceuta. La ministra de Defensa, Margarita Robles, se desplazó este jueves al hospital madrileño para interesarse personalmente por el estado de ambos efectivos.

Según fuentes de Defensa citadas por EFE, los dos militares, de 24 y 26 años, evolucionan favorablemente y ninguno reviste gravedad, aunque uno de ellos ha tenido que ser sometido a una intervención quirúrgica. Ambos fueron evacuados desde Ceuta a Madrid el pasado martes.

Dos incidentes diferentes

La información conocida apunta a que los dos casos se produjeron en actuaciones diferentes dentro del dispositivo desplegado en Ceuta tras la llegada masiva de inmigrantes registrada a finales de julio.

De acuerdo con fuentes militares citadas por ABC y recogidas en la información facilitada, uno de los heridos pertenece al Grupo de Regulares de Ceuta y resultó lesionado en la rodilla durante una intervención realizada el 9 de septiembre, después de que los militares acudieran ante un supuesto robo a una mujer en las inmediaciones de un supermercado.

La lesión habría requerido posteriormente una intervención quirúrgica y el militar fue trasladado al Gómez Ulla para continuar o mejorar su tratamiento.

El segundo episodio se produjo durante la madrugada del 12 de septiembre, en la zona de Juan XXIII. En este caso, los militares se encontraban realizando una identificación cuando uno de los individuos salió huyendo y, según las mismas fuentes, empujó a uno de los integrantes de la patrulla, que terminó cayendo sobre una zona rocosa.

Como consecuencia de la caída sufrió una fractura en la pierna y una lesión en el hombro, con afectación del peroné y una luxación, según la información difundida.

La gravedad de las lesiones hizo necesario su traslado al centro hospitalario de referencia de la Defensa en Madrid.

Una situación operativa especialmente compleja

Los dos casos se conocen en un momento de especial presión sobre el dispositivo militar desplegado en Ceuta, donde las Fuerzas Armadas mantienen patrullas destinadas a contribuir a la seguridad de determinados espacios de la ciudad tras la crisis migratoria iniciada a finales de julio.

Defensa no había hecho públicos hasta ahora los detalles de estos dos casos y se ha limitado a confirmar que varios militares han resultado heridos durante las últimas semanas mientras realizaban su trabajo.

La naturaleza de las funciones que desempeñan los militares en este dispositivo constituye además una de las cuestiones que han generado debate en las últimas semanas. Los efectivos realizan labores de presencia, vigilancia y apoyo, pero no disponen de las mismas competencias que los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en materia de identificación o intervención policial.

Precisamente por ello, representantes de distintas organizaciones profesionales militares han venido reclamando públicamente que se clarifiquen las reglas de actuación y las condiciones jurídicas y operativas en las que deben desarrollar estas misiones.

El uso del armamento, otro de los puntos de debate

La situación también ha abierto el debate sobre las condiciones en las que los militares pueden portar y utilizar armamento con munición real durante el despliegue.

Según la información facilitada, las instrucciones actualmente vigentes permiten que un integrante de cada patrulla pueda portar armamento reglamentario con munición real para responder ante situaciones de amenaza contra la integridad física.

El dispositivo contempla diferentes modalidades de patrulla: junto a Policía Nacional, junto a Guardia Civil o exclusivamente con personal militar. Es precisamente en estas últimas actuaciones donde se ha puesto el foco sobre la necesidad de disponer de procedimientos claros para afrontar incidentes que puedan derivar en violencia.

Desde el ámbito profesional militar se ha reclamado que los efectivos dispongan de reglas de actuación claras, medios adecuados y suficiente cobertura jurídica, especialmente mientras permanezca activo el dispositivo extraordinario en la ciudad autónoma.

Una crisis que también ha generado denuncias cruzadas

La situación en Ceuta ha registrado en las últimas semanas incidentes protagonizados tanto por militares y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad como por personas inmigrantes presentes en la ciudad.

En paralelo a las agresiones sufridas por algunos efectivos, también se han difundido denuncias sobre supuestos malos tratos a inmigrantes durante actuaciones militares, circunstancias que el Gobierno ha señalado que serán objeto de investigación. RTVE informó este jueves de que el Ejecutivo investigará esas denuncias, mientras Defensa confirmaba oficialmente el ingreso de los dos militares heridos.

Ambas cuestiones deberán determinarse mediante las correspondientes investigaciones y, en su caso, procedimientos judiciales, sin prejuzgar responsabilidades.

Lo que sí ha quedado confirmado es que dos militares desplegados en Ceuta han tenido que ser evacuados a Madrid y permanecen hospitalizados, uno de ellos después de pasar por quirófano. La ministra de Defensa ha acudido al Gómez Ulla para conocer personalmente su evolución y trasladarles el respaldo del departamento.

La evolución de estos dos efectivos y las condiciones en las que se desarrolla el dispositivo volverán a situar sobre la mesa una cuestión esencial: qué medios, competencias y reglas de actuación deben tener los militares cuando son empleados en misiones extraordinarias de seguridad y vigilancia en escenarios de elevada tensión.

Redacción | Tribuna Benemérita