Roquetas de Mar se enfrenta a una decisión controvertida del Ministerio del Interior: la implantación de una comisaría de la Policía Nacional que, de hecho, conlleva el cierre del Puesto Principal de la Guardia Civil y la reubicación de más de 180 agentes y sus familias.
Esta medida, lejos de suponer un refuerzo real de la seguridad, representa un error operativo y un menosprecio a un Cuerpo que ha servido con ejemplaridad en la localidad durante décadas. abc.es
Datos clave sobre personal y horas de servicio efectivo
- Policía Nacional: Plantilla inicial prevista de 210 agentes.
- Guardia Civil: Aproximadamente 180 agentes actuales en el Puesto Principal de Roquetas-Aguadulce y unidades especializadas.
La diferencia numérica de unos 30 agentes a favor de la Policía Nacional no se traduce en más seguridad ni en más presencia en la calle.
Según el sistema de turnos y gestión de servicios en cada Cuerpo, los agentes de la Policía Nacional realizarían aproximadamente 1.188 horas al año, mientras que los guardias civiles de Roquetas alcanzan las 1.480 horas anuales. Esto supone un balance de 292 horas a favor de cada guardia civil, lo que se traduce directamente en mayor capacidad operativa real.
Esta mayor dedicación horaria de la Guardia Civil, unida a su profundo conocimiento del municipio, de su término municipal, de sus barrios, de la evolución de la delincuencia y de las necesidades locales, genera una presencia y una respuesta más consistente.
Dotar al Puesto Principal de Roquetas de esos 30 agentes adicionales habría sido una solución mucho más sencilla y eficaz si el objetivo que se perseguía realmente era incrementar los efectivos y no otros objetivos más oscuros.
En su lugar, se opta por una reestructuración que desplaza a toda una unidad ya consolidada y conocida por su eficacia en la localidad.
Asociaciones profesionales en unidad de acción
En un comunicado en unidad de acción, las asociaciones profesionales de la Guardia Civil, han expresado su posición firme, destacando que es posible y necesario mantener ambos cuerpos mediante un reparto equilibrado de competencias. Defienden que no se puede tratar a la Guardia Civil como un cuerpo de segunda, recordando que ya está presente en Roquetas con profesionalidad y conocimiento de la realidad local desde hace décadas.
Subrayan además que en Andalucía existen 25 municipios donde Policía Nacional y Guardia Civil conviven con éxito, manteniendo cada uno sus competencias según la Ley Orgánica 2/1986, lo que hace incomprensible descartar esta fórmula en una localidad como Roquetas.
Solución lógica y en todo caso coexistencia natural
La solución lógica hubiese sido ampliar la plantilla del Puesto de Roquetas, una vez que la lógica no ha actuado solo quedaría la coexistencia natural entre ambos cuerpos policiales.
Precisamente en Andalucía hay 25 municipios donde ambos Cuerpos conviven de forma natural y ordenada, cada uno con sus competencias claramente definidas en la ley.
Esta fórmula no genera conflictos, sino que multiplica capacidades y mejora la seguridad ciudadana. Desconocemos porque desde el ministerio de Interior, se ha decidido que la localidad de Roquetas no reúne todas las condiciones para aplicar el mismo modelo.
Una vez consumada la llegada de la Policía Nacional, no tiene ningún sentido echar literalmente a la Guardia Civil del municipio, desplazando a 180 agentes y sus familias, muchas de ellas vinculadas tradicionalmente con la localidad.
Esta decisión genera incertidumbre personal y familiar sin garantizar un aumento neto de presencia policial en la calle, dada la diferencia en horas de servicio efectivo.
La Guardia Civil ha sido, y debe seguir siendo, un referente de proximidad y eficacia, también en Roquetas. Una vez generado un problema, solo queda su permanencia, en coexistencia equilibrada con la Policía Nacional, es la opción más sensata, técnica y sobre todo respetuosa con la Guardia Civil y los guardias civiles.
Reforzar el puesto existente con más personal y medios habría sido la vía directa para ganar seguridad.
Desde Tribuna Benemérita y la Asociación FIEL en el DEBER, apoyamos a los guardias civiles de Roquetas, a sus familias y a las asociaciones profesionales que defienden su continuidad.
Roquetas merece la mejor protección posible, y eso pasa por mantener a quienes han estado siempre ahí, protegiendo a sus vecinos con profesionalidad y dedicación.










































































