El 8 de noviembre de 1850, tras dos días y tres noches de incansable persecución, es capturado Luis Díaz, alias “Panteón”, desertor del Ejército, fugado de presidio y asesino, que durante 18 años había sembrado el terror allí por donde pasaba, especialmente en la Asturias.
Su captura fue llevada a cabo por parte del Cabo primero Agustín Barbón, perteneciente a la 2ª Compañía del 8º Tercio, junto al Guardia Santiago Sierra, siendo necesario para ello salvar varios precipicios en el término de Cordal, Concejo de Langreo (Principado de Asturias), lo cual les hizo acreedores de la felicitación por parte del Inspector General del Cuerpo y de las principales autoridades del distrito.
Según cuentan las crónicas, la detención se produjo de la siguiente manera: "...Cuando el Cabo 1º Barbón avistó al criminal éste le apuntaba con su arma al Cabo, y éste al criminal. - Ríndete le dice el Cabo - No quiero, dice el criminal.- Ríndete o te mato, repite enérgico el Cabo.- Pues no me mates, suplica el criminal.- Ríndete, miserable, vuelve a repetir el Cabo, que la Guardia Civil nunca hace daño, sino en defensa propia, para sacar ileso el honor del Cuerpo. El criminal se rindió con armas, municiones y dinero que fue entregado al Juez de Primera Instancia".









































































