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El 15 de noviembre de 1982, tras la creación del Centro de Formación del Guardia Civil, que integraba a la Academia de Guardias y a la recién creada Escuela de Guardias Auxiliares, se ponía en marcha la primera convocatoria y promoción de Guardias Civiles Auxiliares que ingresaba en la Academia de Guardias de Úbeda.

El ingreso en el Cuerpo para realizar el servicio militar como Guardia Civil Auxiliar mediante una modalidad de voluntario especial estaba precedido de unas pruebas selectivas, así como de la superación de un curso de tres meses en la Academia de Guardias de la Guardia Civil de Baeza, conocida entonces como Escuela de Guardias Civiles Auxiliares. Durante la época académica, el alumnado vestía con mono azul, camisa caqui, cinturón de lona, botas y gorro cuartelero. Vistos en formación “tan azul”, recibieron el cariñoso apelativo de “pitufos”.

Tres meses después, tras la preceptiva Jura de Bandera, los jóvenes auxiliares recorrían todos los puntos del país para cumplir con la misión constitucional asignada al Cuerpo. Los miembros de esta primera promoción fueron instruidos por parte de los veteranos hombres del GAR (Grupo Antiterrorista Rural), acostumbrados a una férrea formación física y moral.

Finalizada la fase de formación, los Guardias Civiles Auxiliares eran destinados a las diferentes Unidades de la Guardia Civil, donde realizaban este voluntariado especial. El tiempo de permanencia en filas era de 18 meses, pudiéndose conceder una vez un nuevo compromiso de igual duración que el inicial, de acuerdo con las condiciones que se establecieran en cada convocatoria.

Acompañados siempre por un guardia civil profesional, los Guardias Civiles Auxiliares desempeñaban servicios que, siendo propios del Cuerpo, revestían carácter militar y aquellos otros que pudieran realizar encuadrados en Unidades, además de los cometidos auxiliares que se les asignasen en las unidades de destino. En el desempeño de tales servicios tenían, a todos los efectos, la misma consideración que el guardia civil profesional, sin poder prestar servicios propios de la policía judicial.

Este proyecto de recursos humanos finalizó el 18 de diciembre de 1993, tras 37 promociones en las que fueron nombrados Guardias Civiles Auxiliares un total de 22.201 jóvenes, un verdadero cultivo de guardias civiles, pues se calcula que actualmente continúan prestando sus servicios en el Cuerpo un número cercano a los 12.000, algunos de ellos con el empleo de oficial o de suboficial.