El 19 de enero de 1875, S.M. el Rey don Alfonso XII acordó, oído el Consejo de Estado, que el servicio de seguridad de las minas de Almadén fuese realizado por la Guardia Civil debido a la importancia estratégica de estas minas en la economía de España.
Las minas de Almadén, principales yacimientos de mercurio del mundo, empezaron a ser explotadas en la época del Imperio Romano y fueron utilizadas hasta 2013, año en el que se cerraron definitivamente.
Según establece el artículo 12 de la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, la Guardia Civil tiene encomendada la custodia de infraestructuras estratégicas como las vías de comunicación terrestre, costas, fronteras, puertos, aeropuertos y centros e instalaciones que por su interés lo requieran.









































































