El día 16 de febrero de 1873 se publicó en el Boletín Oficial de Burgos una circular por la que el Gobierno Militar de la provincia acordaba que los dueños de los caballos recuperados por la Guardia Civil podían recogerlos en el plazo de tres días, siempre que se hubiera dado parte a los respectivos alcaldes del robo de los mismos y que los dueños acreditaran, mediante una certificación, las señas de las caballerías robadas. Si los interesados no se presentaban con los requisitos exigidos pasado el plazo, los animales se subastarían en el cuartel del Regimiento 16.º de Caballería “Cazadores de Albuera”.









































































