El 1 de marzo de 1989, con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92, el Director General creó la Oficina de Seguridad Olímpica de la Dirección General de la Guardia Civil (OSO-GC) para planificar, elaborar, coordinar y ejecutar los Planes de Seguridad que el Comité Superior de Seguridad Olímpica asignó a la Dirección General de la Guardia Civil (Orden General nº. 26).
Dependiente orgánicamente de la jefatura del Estado Mayor de la Guardia Civil y, funcionalmente, del Director del Programa para los Juegos Olímpicos ´92, esta oficina se encargaba de dirigir y coordinar los recursos del Cuerpo asignados a la gestión de los servicios de seguridad de las distintas sedes olímpicas, los estadios, los deportistas y el público en general.
Previamente a la celebración de los juegos, la Guardia Civil participó en la escolta de la antorcha olímpica durante toda la gira por las 17 comunidades autónomas desde su llegada a nuestro país el 13 de junio de 1992 — a la playa de San Martín de Ampurias (Girona), a bordo de la fragata Cataluña de la Armada Española— hasta su destino en el Estadio Olímpico de Montjuic (Barcelona), el 24 de julio de ese año.
Entre las misiones de la OSO-GC figuraban garantizar el orden público y la seguridad ciudadana en demarcación de Guardia Civil y en todas las actividades deportivas e instalaciones donde se alojaban los deportistas, así como la coordinación de todas las unidades del Cuerpo que contribuyeron a la seguridad en dicho evento.









































































