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En esta ocasión presentamos un testimonio vivo de una carrera profesional dedicada al servicio público en la Guardia Civil. Su relato no solo refleja la evolución de la institución a lo largo de décadas, sino también el compromiso inquebrantable con el honor, la lealtad y la disciplina que definen a la Guardia Civil.

Carlos Arroyo Rodríguez, guardia civil, ingresó en el Cuerpo en 1980 tras formarse en el Colegio de Guardias Jóvenes desde 1978, se retiró en septiembre de 2025, hoy comparte con nosotros y con una sinceridad y naturalidad que le ennoblecen sus motivaciones, sus destinos, casi íntegramente en la Comandancia de Segovia, anécdotas que abarcan desde la custodia inesperada de una obra maestra de El Greco hasta auxilios en plena nevada, y nos habla de los valores que han guiado su vida profesional y personal durante 47 años de servicio.

En esta conversación, Arroyo nos lleva por un recorrido que combina vocación, tradición familiar, sacrificio cotidiano en entornos rurales y momentos únicos que mezclan historia, arte y deber. 

  • ¿Por qué decidiste ingresar en la Guardia Civil? ¿Fue por vocación, tradición familiar o por algún otro motivo?

carlos 2Decidí ingresar en la Guardia Civil por vocación ya que me gustaba mucho y también un poco por tradición ya que mi padre también era guardia civil. Ingrese en el Colegio de Guardias Jóvenes en septiembre de 1978

  • Háblamos ahora de tus destinos a lo largo de tu carrera profesional. ¿Cuáles fueron los principales, los que recuerdas con más cariño y cómo fue su paso por cada uno de ellos?

Toda mi vida profesional la he pasado en la Comandancia de Segovia , mi primer destino fue en la localidad de Martín Muñoz de las Posadas en Septiembre de 1980,en 1985 pasé al Puesto de Fuentesaúco de Fuentidueña en 1986, al Puesto de Montejo de Arévalo. En 1988 pasé al Núcleo de Servicios de Segovia y en 1993 al Puesto de Segovia en el cual he venido prestando servicios hasta mi retiro en septiembre de 2025. Durante mi permanencia en el Puesto de Segovia del año 1996 al 1999, estuve en la Patrulla Rural de la Línea y del año 2003 al año 2025 he ejercido como conductor del Capitán de la 1ª Cia (Segovia), en total he estado de conductor de 6 Capitanes y 2 Tenientes.

  • ¿Algún destino que te marcara especialmente?

Yo creo que los que más me marcaron fueron el primero, Martín Muñoz de las Posadas, la Patrulla Rural de Línea y el haber ejercido como conductor de los Capitanes

  • Hablemos de anécdotas. En tantos años de servicio, seguro que tienes muchas. ¿Podrías compartir algunas que recuerdes con especial cariño o que te hayan marcado especialmente?

Anécdotas durante 47 años de servicio muchas, cuando me casé tuve que dejar mi primer destino, era incompatible en el mismo por razón de matrimonio ya que mi mujer era de la localidad y entonces no se permitía estar destinado en la misma localidad de donde era tu mujer, creo que fui el último que hicieron incompatible por esta razón, ya que a los pocos meses anularon esta orden, esto ocurrió en junio de 1985. No existía el día libre, era todo servicio y servicio, en mis primeros años si querías vestir de paisano tenías que tener una tarjeta de autorización. Para no hacer correrías andando me tuve que comprar un ciclomotor con el consiguiente gasto de combustible que corría a cargo de cada uno. Una curiosidad es que teníamos autorización para jugar a las cartas durante el servicio con la población civil, según los mandos durante la partida es donde más información se podía obtener.Carlos 1

  • Profundicemos en uno de esos destinos, Martín Muñoz de las Posadas. Llegaste allí en 1980, un pueblo pequeño segoviano, recién salido del Colegio, donde viviste una anécdota singular: la custodia del cuadro "El Calvario" de El Greco, que estuvo “encerrado” en el calabozo del cuartel durante 17 años. Háblanos de esta anécdota que mezcla arte, historia y servicio público.

A Martín Muñoz de las Posadas, como dije antes fui destinado en septiembre de 1980. En dicha localidad está la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción la cual alberga en su interior un cuadro del Greco, a principios de los años 80 dicha Iglesia tenía que hacer en su interior una serie de trabajos de restauración por lo que el Obispado de Segovia se puso en contacto con la Dirección General de la Guardia Civil para saber si nos podíamos hacer cargo de su custodia. durante el tiempo que duraran los trabajos de restauración, no hubo ningún inconveniente y lo trasladamos hasta los calabozos del recién estrenado cuartel ya que no teníamos otra dependencia mejor que ofreciera más seguridad.

  • Sin duda una obra de gran valor artístico e histórico ¿Cómo conservabais la obra?

La conservación y el mantenimiento eran muy simples, teníamos que mantener un cierto grado de humedad, así que poníamos un cuenco de agua para que se mantuviera la humedad en la estancia.

  • La obra permaneció en el cuartel desde el 29 de abril de 1983 hasta el 23 de abril de 2000. ¿Cómo se mantuvo la obra “custodiada por la Guardia Civil” tanto tiempo?

Dicho cuadro permaneció 17 años bajo nuestra custodia, porque ya se sabe las obras se empiezan, pero no se sabe cuándo terminan, estuvieron muchos años paradas, por diversos problemas, incluso yo tuve que casarme en otra localidad, pues la Iglesia estaba llena de andamios, todo ese tiempo se mantuvo “custodiada” por la Guardia Civil.

  • Si el cuadro se mantenía “encerrado” en los calabozos ¿Qué ocurría cuando teníais detenidos?

No siempre había detenidos, recuerdo que en cierta ocasión tuvimos un detenido y me dijo el Sargento que como yo era el único soltero y tenía en el pabellón una cama de matrimonio para cuando venían mis padres a visitarme, tenía que trasladar el cuadro a mi pabellón, metimos el cuadro entre el colchón y el somier, cuando venían mis padres lo sacaba y lo ponía contra la pared, allí estuvo 6 meses hasta que un día me dijo el Sargento, “cuando quiera usted baje el cuadro”, yo le conteste ¿qué cuadro?, me respondió “eso ni en broma” ..jajaja.

  • 032c6029 8d1f 43f6 a94f a18b425107da¿Algún otro detalle curioso de tus años de servicio?

Los típicos del servicio, en esos años y en el entorno rural, detenciones, auxilios, apoyos y búsquedas, pero sobre todos ellos, recuerdo especialmen el auxilio que prestamos durante una Navidad a una mujer a punto de dar a luz, ya que no podían trasladarse por sus propios medios hasta el hospital debido a una gran nevada que había caído, por lo que decidimos trasladarla nosotros con el vehículo oficial, no nació en el mismo por 2 minutos, ya estábamos preparándonos y poniendo lo más cómoda posible a la parturienta, le dije al compañero acelera que ya viene, nos dio tiempo a llegar al hospital, fue una niña y le pusieron de nombre María de las Nieves.

  • Hablemos de los valores de la Guardia Civil: honor, lealtad, disciplina, sacrificio... ¿Qué significan para ti estos valores como agente con una dilatada carrera profesional?

Todos estos valores los considero primordiales para por lo menos realizar nuestro servicio a la sociedad a la que, por otro lado, nos debemos, que ejemplo podemos dar, si nuestra conducta no es la más adecuada,si  no tenemos compañerismo, si miras más tu comodidad que el servicio a la sociedad que debes desempeñar.00383bdc 7217 4e95 9e47 4b3f7de5b6ee

  • ¿Cómo los aplicaste en tu día a día, profesional y personalmente?

Yo he tratado de mantener esos valores siempre vivos para desempeñar lo mejor posible mi labor, incluso en mi vida personal los he mantenido presentes y nunca me ha ido mal.

  • Y para terminar, ¿Qué le dirías a quien quiera ingresar en el Cuerpo? ¿Y a quienes acaban de ingresar?

A quién quiera ingresar en la Guardia Civil le diría que va a dar un paso importante, va a ingresar en la mejor Institución del Estado jamás creada y que el honor, la vocación de servicio, la disciplina y sobre todo la verdad deben guiar sus pasos, así aprenderán a quererla y a respetarla. 

Las palabras de Carlos Arroyo Rodríguez resuenan como un legado valioso para las nuevas generaciones: un recordatorio de que ingresar en la Guardia Civil implica asumir una responsabilidad profunda hacia la sociedad, guiada siempre por la vocación de servicio y la verdad.

Su trayectoria ejemplar —marcada por la constancia, el cuidado de una joya artística nacional durante 17 años y el auxilio desinteresado en las circunstancias más adversas— nos deja una lección clara: la verdadera grandeza de esta institución reside en sus hombres y mujeres que, día a día, la hacen digna de ser considerada "la mejor del Estado".

Gracias, Carlos, por tu dedicación y por compartir estas memorias.

Que tu ejemplo inspire a quienes hoy visten el uniforme verde, y a quienes lo harán en el futuro. ¡Enhorabuena por una carrera honorable y plena!