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El arrestado de de 52 años, utilizaba una placa falsa y fotografías vestido con uniforme de la Guardia Civil para ganarse la confianza de sus víctimas y ofrecerles supuestas oportunidades en subastas judiciales

La Policía Nacional ha detenido en Madrid a un hombre de 52 años acusado de hacerse pasar por agente de la Guardia Civil y estafar más de 135.000 euros a tres víctimas mediante un elaborado engaño basado en su falsa condición policial.

El arrestado habría utilizado una placa falsa, fotografías en las que aparecía vestido con uniforme de la Guardia Civil y otros elementos identificativos del Cuerpo para ganarse la confianza de sus víctimas y convencerlas de que disponía de contactos y capacidad para facilitarles el acceso a oportunidades preferentes en subastas judiciales de viviendas y vehículos.

La investigación permitió finalmente localizarlo y detenerlo el pasado 10 de agosto en la estación de Madrid-Chamartín-Clara Campoamor, donde los agentes encontraron entre sus pertenencias varios teléfonos móviles, tarjetas SIM y más de 6.000 euros en efectivo.

Un engaño basado en la falsa identidad de un agente

Según las investigaciones de la Policía Nacional, el sospechoso habría utilizado una identidad cuidadosamente construida para generar confianza entre sus víctimas.

Para ello, aseguraba ser miembro de la Guardia Civil y mostraba una placa que aparentaba ser oficial, además de fotografías en las que aparecía vestido con uniforme.

Con esa falsa condición de agente, ofrecía supuestas gestiones preferentes para acceder a viviendas y vehículos procedentes de subastas judiciales, haciendo creer a las víctimas que sus contactos y su posición dentro de la Administración podían proporcionarles una ventaja frente a otros interesados.

El atractivo de las supuestas oportunidades y la confianza generada por la apariencia de autoridad policial llevaron a las víctimas a entregarle importantes cantidades de dinero, además de tarjetas regalo.

En total, los investigadores atribuyen al detenido tres episodios de estafa desde 2024, con un perjuicio económico superior a los 135.000 euros.

Contactaba con sus víctimas a través de redes sociales

La investigación apunta a que, al menos en los casos conocidos, el contacto inicial se habría producido a través de Facebook.

Una vez establecida la relación de confianza, el presunto estafador utilizaba su falsa condición de guardia civil para reforzar la credibilidad de sus propuestas.

El procedimiento se habría repetido con las diferentes víctimas: ofrecía intervenir o facilitar determinadas operaciones relacionadas con subastas judiciales y solicitaba cantidades de dinero a cambio de esas supuestas gestiones.

Sin embargo, una vez recibía el dinero, desaparecía.

Según la investigación, en alguno de los episodios llegó incluso a simular que recibía una llamada telefónica relacionada con su actividad profesional, aprovechando ese momento para abandonar el lugar y cortar el contacto con la víctima.

Una investigación iniciada en 2024

Las pesquisas policiales comenzaron después de que una de las víctimas presentara una denuncia en agosto de 2024.

La investigación permitió relacionar posteriormente al sospechoso con otros dos episodios de características similares, hasta determinar un perjuicio económico acumulado de más de 135.000 euros.

Los investigadores no descartan que puedan existir otras personas afectadas por un procedimiento basado en la suplantación de la identidad de un miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

El detenido contaba además con antecedentes por hechos de naturaleza similar, según las informaciones difundidas sobre la investigación.

Detenido en Chamartín

La operación culminó el 10 de agosto, cuando los agentes localizaron al sospechoso en la estación de Chamartín-Clara Campoamor, en Madrid.

Durante la intervención se le ocuparon varios dispositivos móviles y tarjetas SIM, además de más de 6.000 euros en efectivo.

La Policía Nacional continúa con las diligencias para determinar el alcance total de la actividad investigada y comprobar si existen nuevas víctimas.

El hombre ha sido detenido como presunto responsable de los hechos y deberá responder ante la autoridad judicial por las conductas que se le atribuyen.

La utilización ilegítima de la imagen de la Guardia Civil

El caso presenta además una dimensión especialmente relevante desde el punto de vista de la seguridad y la protección de la ciudadanía: el presunto estafador habría utilizado deliberadamente la imagen y los elementos identificativos de la Guardia Civil para generar una apariencia de autoridad y credibilidad.

La utilización de fotografías con uniforme, una placa falsa y referencias al Cuerpo habría constituido uno de los elementos esenciales del engaño.

Para las víctimas, la supuesta condición de guardia civil funcionaba como un elemento de confianza que daba apariencia de legitimidad a unas operaciones que, según la investigación, no eran reales.

La actuación policial ha permitido poner fin a una actividad presuntamente desarrollada durante al menos dos años y recuperar parte del dinero y material relacionado con el investigado.

La investigación continúa abierta y no se descarta que puedan aparecer nuevas víctimas de un engaño que utilizaba precisamente la imagen de la Guardia Civil para ganarse la confianza de quienes terminaron entregando importantes cantidades de dinero.

Nota editorial: En este caso conviene mantener claramente diferenciadas a las instituciones: la investigación y detención han sido realizadas por la Policía Nacional, mientras que el individuo está acusado de hacerse pasar fraudulentamente por guardia civil.