icono FACEBBOK icono TWITTER icono TWITTER icono YOUTUBE icono CARTAS AL DIRECTOR icono_INSTAGRAM.jpg icono DIRECCION icono DIRECCION

cabeceratribunabenemerita

patrona palencia

Los actos de la festividad de la Virgen del Pilar sirvieron para destacar la seguridad en el medio rural, la recuperación de cerca de 278.000 euros estafados a dos vecinos y el trabajo de los cerca de 700 guardias civiles destinados en la provincia.

La Guardia Civil celebró el pasado 12 de octubre en Palencia los actos conmemorativos de la festividad de la Virgen del Pilar, patrona del Cuerpo, en una jornada marcada por el reconocimiento al trabajo diario de sus agentes, la colaboración entre instituciones y el compromiso con la seguridad de todos los ciudadanos, especialmente de quienes residen en el medio rural.

El subdelegado del Gobierno en Palencia, Eduardo Santiago, y el teniente coronel jefe de la Comandancia, Luis Manuel Lombardero, aprovecharon la celebración para poner en valor la labor que desarrolla la Benemérita en la provincia, tanto en la prevención de la delincuencia como en la investigación de los delitos y la atención a los vecinos de los municipios más pequeños.

Ambas intervenciones coincidieron en una idea fundamental: la seguridad constituye un servicio público esencial y debe llegar a todos los ciudadanos, con independencia de su lugar de residencia. En una provincia con una importante presencia de localidades rurales, la proximidad de la Guardia Civil y su capacidad para responder ante situaciones muy diversas adquieren una especial relevancia.

La seguridad rural, una prioridad permanente

Durante su intervención, Eduardo Santiago agradeció a los guardias civiles su profesionalidad, dedicación y compromiso. El subdelegado destacó que su trabajo permite que los habitantes de los municipios más pequeños cuenten con garantías de protección y atención, y subrayó la importancia de mantener una presencia cercana y eficaz en todo el territorio.

El reconocimiento se extendió a distintos ámbitos de actuación de la Comandancia, desde la lucha contra los robos en explotaciones agrícolas hasta las investigaciones relacionadas con el tráfico de drogas y la violencia de género. También se puso de relieve la labor desarrollada en materia de seguridad vial y en los dispositivos especiales organizados para atender acontecimientos que requieren una planificación específica.

Entre estos últimos se encuentra el operativo desplegado con motivo del eclipse del pasado verano, que exigió prestar atención a las necesidades de seguridad y movilidad derivadas de un acontecimiento de especial interés público.

La variedad de estos cometidos refleja la amplitud de las responsabilidades asumidas por la Guardia Civil en la provincia. A la vigilancia preventiva se suma el trabajo de investigación, la atención a las víctimas y la colaboración con otras administraciones y servicios públicos.

Operación JECAY: cerca de 278.000 euros recuperados

Uno de los asuntos destacados durante los actos fue la operación JECAY, desarrollada por la Comandancia de Palencia y relacionada con una trama internacional de estafas.

Según los datos expuestos durante la celebración, la investigación permitió recuperar cerca de 278.000 euros estafados a dos vecinos de la provincia. La operación también permitió seguir el rastro de una estructura internacional por la que, presuntamente, habrían circulado más de 1.200 millones de dólares.

La dimensión económica de la trama da una idea de la complejidad que pueden alcanzar determinadas investigaciones, especialmente cuando el dinero se mueve a través de distintos países y circuitos financieros. En este tipo de delitos, reconstruir los movimientos económicos, identificar a los responsables y localizar los fondos constituye una tarea que requiere tiempo, coordinación y capacidad técnica.

Más allá de las cifras, la recuperación del dinero representa un resultado especialmente relevante para las víctimas. Detrás de cada estafa hay personas que pueden ver comprometidos sus ahorros y su estabilidad económica, por lo que la investigación policial no termina con la identificación de una actividad delictiva: también resulta fundamental tratar de restituir, cuando es posible, el perjuicio ocasionado.

La operación JECAY fue presentada así como uno de los ejemplos del trabajo investigador realizado por la Guardia Civil en Palencia y de la importancia de actuar frente a delitos cuya dimensión puede superar ampliamente el ámbito provincial.

Una tasa de criminalidad inferior a las medias autonómica y nacional

Por su parte, el teniente coronel Luis Manuel Lombardero centró parte de su intervención en los indicadores de seguridad de la demarcación provincial de la Guardia Civil.

De acuerdo con los datos expuestos por el jefe de la Comandancia, la tasa de criminalidad se sitúa en 35 infracciones penales por cada mil habitantes, medio punto por debajo de la media autonómica y un punto y medio inferior a la nacional.

Lombardero atribuyó estos resultados tanto al comportamiento cívico de los palentinos como a la mejora de los medios disponibles y, de manera especial, al trabajo de los cerca de 700 hombres y mujeres que integran la Guardia Civil en la provincia.

La referencia a la plantilla pone el acento en el factor humano que sostiene el servicio. Detrás de los datos de criminalidad, de las investigaciones que llegan a buen término y de los dispositivos de prevención se encuentra el trabajo cotidiano de los agentes, con actuaciones que no siempre alcanzan notoriedad pública, pero que forman parte de la protección diaria de los ciudadanos.

Los indicadores de criminalidad ofrecen una referencia para valorar la situación de seguridad, aunque deben interpretarse junto con otros elementos, como la evolución de los delitos, las necesidades de cada municipio y la capacidad de respuesta ante nuevas modalidades delictivas.

Colaboración institucional y reconocimiento a los agentes

El teniente coronel también quiso agradecer la colaboración de las administraciones públicas, la judicatura, la Fiscalía, los alcaldes y el resto de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Una cooperación que resulta esencial para coordinar actuaciones, compartir información y ofrecer una respuesta adecuada ante los problemas de seguridad que afectan a la provincia.

La jornada sirvió, asimismo, para felicitar a los guardias civiles condecorados por sus servicios y reconocer la dedicación del conjunto de los componentes de la Comandancia.

La celebración tuvo también un componente de recuerdo y homenaje a los miembros del Cuerpo que perdieron la vida en acto de servicio. Una memoria que forma parte de la identidad de la Guardia Civil y que cobra especial significado en la festividad de su patrona, cuando compañeros en activo, retirados, familiares y representantes institucionales se reúnen para compartir una fecha señalada.

La vocación de servicio como seña de identidad

Los mensajes trasladados durante los actos de Palencia dibujaron una imagen de la Guardia Civil ligada a tres pilares: la proximidad a los ciudadanos, la eficacia en la lucha contra la delincuencia y la colaboración con las instituciones.

En una provincia en la que el medio rural ocupa un lugar destacado, garantizar la seguridad supone atender realidades muy distintas y mantener una respuesta adaptada a las necesidades de cada localidad. Desde la prevención de los robos en explotaciones agrícolas hasta la investigación de estafas internacionales, los cometidos de la Benemérita muestran la diversidad de un servicio que combina presencia territorial, especialización y contacto directo con la población.

La festividad de la Virgen del Pilar permitió reconocer públicamente ese trabajo y recordar a quienes lo desempeñaron hasta las últimas consecuencias. Más allá de los resultados concretos y de las cifras presentadas, el mensaje compartido fue claro: la confianza de los ciudadanos se construye día a día, mediante la profesionalidad, la cercanía y la voluntad de servicio que caracterizan a la Guardia Civil desde hace más de 180 años.