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Según datos del Plan Horizonte 5.0 de Navantia, la Armada tiene previsto renovar 49 buques hasta 2030, informa Javier Rodríguez en la edición digital de La Voz de Cádiz.

Aunque se trata de una proyección de Navantia ante una especificación de la Armada en referencia a los buques que habrán superado su ciclo de vida hasta entonces, se contempla la renovación de seis fragatas, 16 patrulleros, ocho submarinos, seis corbetas, seis cazaminas, cinco auxiliares y dos buques anfibios y logísticos.

Aunque la Armada es el principal cliente, en el citado documento aparecen también otros encargos para Arabia Saudí, con un segundo contrato para la construcción de cinco buques, otros seis para Australia y una negociación con Angola para cuatro patrulleros y dos grandes carenas.

Aparece también Suecia, cuya previsible entrada en la OTAN implicaría la construcción de cuatro o seis fragatas de la clase Alfa 3000. Ante las limitaciones del astillero Saab Kockums, Navantia ha presentado una oferta, cuya respuesta se conocerá en el cuatro trimestre de 2023 y se eleva a 800 millones de euros. Según el citado periódico gaditano, que presta especial atención a los asuntos relacionados con la industria naval, una delegación sueca visitó el pasado 14 de marzo la sede de Navantia en Madrid.

En el caso de la Armada, figuran dos BAM-IS, del que el astillero de Puerto Real tiene la orden de ejecución del primero de ellos y una primera partida de 166,46 millones de euros. En enero pasado, el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, avanzó que los trabajos comenzarían en este mes de mayo con el corte de chapa.

Aunque el proyecto data de 2017, en 2021 y 2022 se le ha dado un impulso definitivo y se trata de un buque muy sofisticado y complejo, llamado a cubrir un espacio notorio en la flota de la Armada a medida que vayan entrando en servicio los submarinos de la clase S-80 plus. Es previsible que la orden de ejecución se produzca en 2024.

Según apunta La Voz de Cádiz, la construcción del primer BAM supondrá algo más de 1,3 millones de horas de trabajo en la industria naval y auxiliar de la bahía de Cádiz y tiene un plazo de ejecución de 42 meses a partir de la orden de ejecución. El citado buque ya tiene nombre sobre el proyecto y se llamará “Poseidón”. Se estima, además, que la obra generará un valor añadido directo e indirecto de 54 millones de euros y generará poco más de 1.100 empleos, de ellos 160 directos de Navantia, 290 de la industria auxiliar y 665 de empleo inducido.

En el Plan Horizonte 5.0 de Navantia figuran dos buques hidrográficos costeros y uno oceánico, que podrían firmarse en el último trimestre de 2023 y las obras comenzarían en 2024. Los dos primeros serán el relevo de los veteranos y muy eficientes “Malaspina” y “Tofiño”. Además, es posible que haya fondos europeos para este tipo de buques dada la naturaleza de su misión cartográfica y especial utilidad para la navegación.

Foto: Navantia

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"