
La entrega de los distintos galardones se realizó en el Auna Tomás Alvira de la Asociación Pro Huérfanos de la Guardia Civil. El premio a la guardia civil Ángeles Mateos Naranjo le fue entregado por el General Tomás García Gazapo, 2º Jefe de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y su presentación corrió a cargo de la Sargento Marián Santiago Maqueda del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Jaca (Huesca).
Los Premios "Mujer y Gestión de Tráfico" han distinguido en su VIII Ediciáon a la agente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, Ángeles Mateos, la primera mujer de Atestados de Tráfico en Extremadura y la agente más veterana en la especialidad de Cáceres, donde llegó en 1995 y hasta este 202, en que la agente ha pasado a la situación de Reserva.
Estos premios organizados por la Asociación de Ingenieros de Tráfico y Técnicos de Movilidad, se otorgan para reconocer la tarea de aquellas mujeres que, desde la administración, la universidad o desde la empresa privada han trabajado intensamente por el tráfico en general y en especial por impulsar la ingeniería de Tráfico en España.
Entre las autoridades, además del propio General Gazapo, estuvieron presentes en la entrega de los distintos galardones, Pere Navarro, Director General de Tráfico, Pablo Rodriguez, director gerente del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, Marta Alonso, directora general de Circulación del Ayuntamiento de Madrid, que fueron los encargados de entregar las distinciones.
Ingresó en el año 1990 en la Guardia Civil, junto a su hermano. Fue la muerte de su hermano en accidente de tráfico lo que motivó su determinación para acceder a la especialidad de Tráfico y concretamente en la modalidad de Atestados e Informes, con el objetivo de investigar los motivos de los accidentes y la forma de poder prevenirlos.
ALOCUCIÓN DE MARIAN SANTIAGO MAQUEDA
"Estimado público,
Es para mí un honor estar aquí hoy ante todos ustedes, para rendir homenaje a una guardia civil verdaderamente excepcional, Ángeles Mateos Naranjo, que si bien ha desempeñado su trabajo de forma silente y abnegada durante casi 28 años de servicio dedicados a la Guardia Civil de Tráfico de sus 33 en la Guardia Civil, ha sabido personificar los más nobles valores de entrega, sacrificio y empatía que pueden mostrarse en esta profesión siempre exigente, a veces amable y otras tan desafiantes y traumáticas.
Lita, como es conocida en su círculo más íntimo, decidió pertenecer a esta familia que es la ATGC tras enfrentarse en sus comienzos, allá por 1991, a un siniestro vial en el que perdió la vida un menor en presencia de sus padres y la madre desgarrada de dolor, no quería que Lita se separara de ella. Poco tiempo después la vida le asestó un duro golpe, su hermano, compañero también de promoción, perdió la vida en un siniestro vial.
Estas circunstancias fueron los detonantes que la llevaron a solicitar y realizar el curso de Atestados.
Tras superar el curso llegó en 1995 al destacamento de Plasencia, en el que ha permanecido hasta su pase a la reserva recientemente y aprovechando que este año es el 35º aniversario del ingreso de la mujer en la GC, no es despreciable valerme de este acto para significar que ella fue pionera en el Sector de Extremadura como la primera hija de extremeña que vigilaba las carreteras extremeñas. Su trayectoria no solo ha sido un ejemplo de tesón y capacidad de trabajo, sino también un testimonio de su profunda humanidad.
Toda la delicadeza y la generosidad que trasmite su presencia, ha tenido la capacidad de materializarla en su trabajo diario, en cada jornada, en cada desafío Lita ha demostrado un compromiso inquebrantable con su deber y una responsabilidad que va más allá de lo que podría exigirse. La entrega de una guardia civil con mayúsculas como Lita va más allá de un simple deber. Es el resultado de años de servicio dedicados a la seguridad y bienestar de nuestra comunidad.
En cada uno de los controles, en cada siniestro en los que ha intervenido, Lita ha mostrado una empatía excepcional hacia aquellos que se han visto envueltos en momentos difíciles. El tesón que ha demostrado a lo largo de los años es un faro de inspiración para todos nosotros. Su capacidad de trabajo incansable y su enfoque inquebrantable han marcado la diferencia en la seguridad vial de nuestra comunidad. Y es precisamente esta dedicación la que merece ser reconocida y celebrada hoy.
Pero más allá de las cifras y estadísticas, es importante destacar la humanidad que Lita ha traído a su labor diaria.
La Guardia Civil de Tráfico no solo ha ganado a una componente valiosa, sino a un ser humano excepcional que ha sabido combinar la autoridad necesaria con la comprensión y el apoyo de personas cuando más lo necesitaban.
En este día de reconocimiento, agradecemos sus 28 años en la ATGC y a la gestión del tráfico, que ha brindado a nuestra sociedad y sobre todo que su legado perdurará entre aquellos que han tenido el privilegio de trabajar con ella a diario, como un recordatorio constante de lo que significa ser un verdadero guardián del orden y la seguridad vial.
Que esta entrega de premio sea un símbolo de gratitud y admiración por la Guardia Civil Ángeles Mateos.
¡Felicidades por tu servicio excepcional y por tu merecido reconocimiento!"












































































