
FundaciónSOL y la Guardia Civil impulsan una investigación pionera, en la que han participado más de 1.500 menores de entre 10 y 17 años, para conocer la prevalencia de esta forma de violencia sexual digital
- El 39% del alumnado de secundaria y el 14% de primaria afirma haber mantenido contacto por internet con personas a las que no conocía previamente en el ámbito presencial. De éstos, el 21% en secundaria y el 37 % en primaria han vivido alguna situación en la que una persona adulta les hizo sentir incómodos
- Una realidad que afecta cada vez a más niños y adolescentes en España: el 12% del alumnado de secundaria y el 4% de primaria declara haber recibido alguna vez mensajes de contenido sexual no solicitados a través de internet por parte de alguien desconocido
17 de junio de 2026. – La Guardia Civil y FundaciónSOL, han impulsado «Percepciones de la infancia y la adolescencia sobre los riesgos del grooming», un estudio realizado en España sobre esta práctica cada vez más común, que consiste en el acercamiento de adultos a menores a través del entorno digital con el fin de cometer delitos de índole sexual. Esta investigación ha permitido conocer la prevalencia real de esta forma de violencia sexual digital, identificar los factores de riesgo asociados y comprender cómo interpretan los propios jóvenes este tipo de relaciones en el ámbito online.
El estudio se ha presentado hoy, 17 de junio, en un evento que ha contado con la participación de un destacado panel de expertos para abordar la dimensión social, psicológica y criminal del fenómeno. Han formado parte de él Teresa Gisbert Jordá, fiscal de Sala Coordinadora de Menores; Celso Arango, jefe del Servicio de Psiquiatría, Psicología Clínica y Salud Mental Infantil y Adolescente del Hospital Universitario La Paz; el capitán jefe del EMUME (Equipo Mujer-Menor) de la Guardia Civil, Daniel Moreno; y la jurista especializada en Criminología, Beatriz Izquierdo.
Resultados principales: una realidad creciente y preocupante
A medida que se hacen mayores, se intensifica el uso de internet y los dispositivos personales. El 95% de los alumnos de secundaria accede a través de un teléfono móvil personal que favorece una conexión más constante y con menor supervisión adulta. Tal y como arroja el informe, en esta etapa aumenta el uso a solas en su habitación, en el baño y al meterse en la cama.
El 39% del alumnado de secundaria reconoce haber mantenido contacto online con personas a las que no conocía presencialmente, frente al 14% registrado en primaria.
Al profundizar en estas interacciones con personas no conocidas, la investigación arroja datos preocupantes. Entre los menores que han tenido este contacto con desconocidos, un 37% en primaria y un 21% en secundaria afirman haber vivido situaciones en las que una persona adulta les ha hecho sentir incómodos o les ha molestado. Además, uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que este riesgo no proviene exclusivamente de personas ajenas al menor: en el 15% de los casos registrados en primaria y en el 9% de los de secundaria, la persona responsable pertenecía al círculo cercano o familiar de la víctima.
Los resultados sugieren que una de las principales técnicas del grooming consiste en aprovechar las dinámicas cotidianas de confianza y cercanía para acercarse progresivamente a los menores sin generar una sensación inmediata de amenaza. Estas formas de aproximación a la víctima se vuelven más complejas en secundaria, donde aparecen con mayor frecuencia componentes con apariencia amistosa, romántica o emocionalmente validante.
El estudio revela que un 12% de los adolescentes de secundaria y un 4% del alumnado de primaria, declara haber recibido alguna vez mensajes de contenido sexual no solicitados a través de internet por parte de alguien desconocido.
El 8% de los encuestados de secundaria manifiesta que personas desconocidas le han pedido fotos/videos mostrando alguna parte de su cuerpo y un 7% que le han pedido hablar sobre practicar actividades sexuales en alguna ocasión.
Los menores señalan que sus motivaciones iniciales más frecuentes están relacionadas con la curiosidad, el juego o las bromas entre iguales.
Objetivos y metodología. El papel de la Guardia Civil
Por su parte, la Guardia Civil refuerza así su compromiso institucional con la protección de los menores en el entorno digital y para visibilizar el trabajo preventivo y de investigación desarrollado por la Institución en materia de violencia sexual contra menores. Además, se han trasladado las recomendaciones de seguridad basadas en la evidencia científica aportada por el estudio y se ha fortalecido la colaboración entre instituciones públicas, entidades sociales y comunidad educativa para la prevención de este fenómeno.
Para llevar a cabo este análisis integral, se ha preguntado directamente a más de 1.500 niñas, niños y adolescentes desde 5º de Educación Primaria hasta 1º de Bachillerato en colegios de las principales comunidades autónomas españolas. El estudio ha utilizado una metodología mixta que combina técnicas cuantitativas y dinámicas grupales cualitativas. Esto ha permitido no solo estimar la magnitud del fenómeno, sino también explorar la manera en que los menores interpretan las interacciones digitales y perciben las situaciones de riesgo.
El silencio: miedos y barreras para pedir ayuda
Ante estas situaciones de riesgo, las reacciones de los menores evidencian una clara brecha en la protección y prevención. Mientras que el alumnado de primaria suele recurrir con mayor frecuencia a la familia, los adolescentes tienden a reaccionar de forma más autónoma, ignorando o bloqueando a la persona, y buscan el apoyo de su grupo de iguales frente a los adultos. A la hora de buscar ayuda formal, el alumnado identifica principalmente a la Guardia Civil u otros cuerpos policiales y a los servicios de emergencia, recursos que suelen asociar únicamente a situaciones graves o ya consumadas. Como consecuencia, los canales especializados son mucho menos conocidos y las fases iniciales del grooming rara vez se perciben por los menores como una amenaza que deba denunciarse.
La vergüenza, el miedo al juicio social y el temor a las reacciones adultas constituyen barreras decisivas para pedir ayuda. La familia sigue siendo el principal referente de protección, pero también puede percibirse como fuente de castigo o pérdida de autonomía e intimidad. El miedo más repetido no es necesariamente hacia el groomer, sino a las consecuencias posteriores como la pérdida del móvil o las restricciones
Los hallazgos del estudio subrayan que la prevención no puede limitarse únicamente a enseñar qué conductas son peligrosas o cuáles son las señales de alerta más evidentes. Resulta fundamental ayudar a niños, niñas y adolescentes a identificar aquellas situaciones que, aunque al principio puedan parecer muestras normales de amistad o atención, pueden convertirse progresivamente en relaciones de manipulación o control. Para lograrlo, es imprescindible crear entornos familiares, educativos y comunitarios donde puedan hablar de estas experiencias con confianza, sin el miedo a ser castigados, a perder su privacidad o a ver restringido su acceso a la tecnología. Solo fomentando una comunicación abierta y redes de apoyo verdaderamente accesibles se podrá marcar la diferencia para detectar y abordar el grooming antes de que llegue a agravarse.
(*) Nota metodológica: El estudio cuantitativo se ha realizado sobre una muestra de 1.509 estudiantes de entre 10 y 17 años de siete centros educativos de Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía, que completaron un cuestionario en formato online. De la muestra total, 619 corresponden a alumnado de Educación Primaria y 890 a alumnado de Educación Secundaria. Los centros han sido seleccionados mediante un procedimiento no probabilístico. El tamaño muestral es próximo al tamaño de referencia de 1.536 casos para poblaciones de gran tamaño (superiores a 100.000 unidades), calculado bajo el supuesto teórico de muestreo aleatorio simple, con un nivel de confianza del 95 % y un margen de error del 2,5 %.
En consecuencia, los resultados permiten describir los patrones observados en la muestra y aportar evidencia relevante sobre el fenómeno estudiado, aunque no deben interpretarse como estimaciones generalizables a la población.
FundaciónSOL,(Safe OnLine) nace en diciembre de 2023 como respuesta al creciente riesgo que enfrentan niños, niñas y adolescentes en el entorno digital. Impulsada por un grupo diverso de madres, padres y profesionales comprometidos, FundaciónSOL, trabaja para avanzar hacia un ecosistema digital seguro, responsable y respetuoso con los derechos de la infancia. Su labor se centra en concienciar sobre los peligros online y en promover soluciones desde una perspectiva integral que combina la educación, la tecnología, la legislación y la investigación. fundaciónSOL actúa como nexo entre familias, instituciones, centros educativos, plataformas tecnológicas, sector salud y administraciones públicas, promoviendo alianzas y campañas de sensibilización para proteger el bienestar digital de los menores.
FundaciónSOL,aspira a que cada niño y adolescente pueda crecer en un entorno online seguro, con herramientas y conocimientos para afrontar los retos del mundo digital.










































































