
Los especialistas en rescate de la Guardia Civil protagonizan el pregón de las fiestas patronales de una localidad donde la montaña forma parte de la vida cotidiana y de su identidad
Panticosa ha querido rendir homenaje este año a quienes, probablemente, mejor representan la relación entre seguridad, montaña y servicio público en el Valle de Tena: los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil.
Los especialistas del Instituto Armado han sido los encargados de protagonizar el pregón de las fiestas patronales de Panticosa, que se celebran del 13 al 16 de agosto en honor a la Asunción y San Roque. La elección constituye un reconocimiento público a unos profesionales cuya labor forma parte desde hace décadas de la realidad cotidiana de este territorio pirenaico.
No es un homenaje elegido al azar.
Panticosa es montaña. Es turismo activo, senderismo, esquí, barrancos, escalada y naturaleza. Y precisamente en ese entorno desarrollan su trabajo los especialistas del GREIM, preparados para intervenir cuando una actividad en la montaña termina convirtiéndose en una emergencia.
45 años de rescates y servicio en el Pirineo
El GREIM de Panticosa acumula 45 años de trayectoria y más de 800 rescates durante la última década, según los datos difundidos con motivo de este reconocimiento. Actualmente cuenta con 11 integrantes y mantiene una presencia permanente en un territorio en el que la actividad de montaña genera cada año miles de desplazamientos.
Su trabajo exige una preparación que va mucho más allá de la condición física.
Los especialistas deben dominar técnicas de escalada, progresión por terrenos de alta montaña, rescate vertical, orientación, primeros auxilios y evacuación, además de trabajar en coordinación con medios aéreos y sanitarios cuando la situación lo requiere.
Y deben hacerlo en escenarios en los que las condiciones meteorológicas, la orografía o la dificultad de acceso pueden convertir una intervención aparentemente sencilla en una operación de máxima complejidad.
La propia Guardia Civil mantiene en Panticosa una unidad GREIM especializada, integrada en su dispositivo de rescate en montaña de la provincia de Huesca.
Una labor que se mide en vidas auxiliadas
El reconocimiento de Panticosa llega, además, en un verano especialmente intenso para los equipos de montaña de la Guardia Civil.
Solo entre el 3 y el 9 de agosto, los GREIM participaron en 24 rescates en la provincia de Huesca, según el balance difundido por medios locales.
La cifra permite comprender la dimensión de una labor que habitualmente permanece alejada de los focos.
Cuando un senderista se lesiona, un montañero se pierde, una persona sufre agotamiento o un accidente se produce en una zona inaccesible para los servicios convencionales de emergencia, son estos especialistas quienes deben llegar hasta el afectado.
En ocasiones caminando durante horas.
En otras, descendiendo paredes o barrancos.
Y cuando la situación lo permite, mediante helicópteros capaces de acceder a lugares donde un vehículo convencional jamás podría llegar.
Mucho más que un pregón
Que los GREIM hayan sido elegidos como pregoneros de las fiestas de Panticosa tiene, por ello, un significado que trasciende el carácter festivo del acto.
Es el reconocimiento de una población a unos profesionales que forman parte de su territorio.
La montaña que para muchos visitantes representa ocio y aventura es, para los especialistas del GREIM, también su lugar de trabajo.
Un lugar donde cada llamada de emergencia puede convertirse en una carrera contrarreloj.
En 2025, los GREIM de la Guardia Civil realizaron 1.210 rescates en montaña en toda España, la cifra más elevada de su historia, y aproximadamente la mitad de las intervenciones se concentraron en los Pirineos. Cinco de las unidades de rescate de montaña de la Guardia Civil se encuentran precisamente en la provincia de Huesca: Huesca, Jaca, Panticosa, Benasque y Boltaña.
Son cifras que ayudan a poner en perspectiva el reconocimiento recibido ahora en Panticosa.
El homenaje de quienes conocen su trabajo
Desde Independientes de la Guardia Civil (IGC) han puesto igualmente en valor el reconocimiento y la labor de sus compañeros, destacando su preparación, sacrificio y vocación de servicio.
Y probablemente ahí reside la esencia de este homenaje.
Porque detrás de cada rescate hay horas de entrenamiento, conocimiento técnico, preparación física, capacidad para trabajar bajo presión y una decisión que los especialistas deben tomar una y otra vez: acudir allí donde alguien necesita ayuda, incluso cuando hacerlo implica asumir riesgos personales.
Panticosa ha querido reconocerlo públicamente.
Y ha elegido hacerlo precisamente durante sus fiestas, delante de sus vecinos y visitantes, convirtiendo a los hombres y mujeres del GREIM en protagonistas de un pregón que simboliza algo más profundo que el inicio de unos días de celebración.
Es el reconocimiento de una comunidad de montaña a quienes, cuando la montaña muestra su lado más difícil, están preparados para subir a buscar a quienes necesitan volver a casa.
Un homenaje que hace justicia al servicio
La elección del GREIM como pregonero de las fiestas de Panticosa constituye, en definitiva, un reconocimiento especialmente significativo.
No solo porque los especialistas formen parte de la historia reciente del Valle de Tena, sino porque su trabajo representa uno de los ejemplos más visibles de vocación de servicio de la Guardia Civil.
En la montaña, donde las distancias se miden de otra manera y donde una emergencia puede convertirse rápidamente en una situación crítica, la preparación puede marcar la diferencia.
Por eso este homenaje tiene un valor especial.
Panticosa no solo ha elegido a sus pregoneros. Ha querido dar las gracias a quienes tantas veces han tenido que subir a la montaña para que otros pudieran regresar.









































































