icono FACEBBOK icono TWITTER icono TWITTER icono YOUTUBE icono CARTAS AL DIRECTOR icono_INSTAGRAM.jpg icono DIRECCION icono DIRECCION

cabeceratribunabenemerita

imagen cartel atentado plaza republica dominicana

“1986. Plaza de la República Dominicana. 12 vidas, una herida permanente” es una exposición organizada por la Fundación Víctimas del Terrorismo y el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, con el objetivo de recordar a los doce guardias civiles asesinados por ETA el 14 de julio de 1986 y mantener viva la memoria de las víctimas y de quienes sobrevivieron al atentado.

La muestra está comisariada por el documentalista Manuel Aguilar y la periodista Inés Gaviria.

El atentado fue perpetrado mediante un coche bomba cargado con aproximadamente 35 kilos de explosivos y metralla, colocado al paso del convoy de la Guardia Civil en la plaza de la República Dominicana. Los agentes pertenecían a la entonces Academia de Tráfico y se dirigían a realizar prácticas de conducción. Doce guardias civiles perdieron la vida y decenas de personas resultaron heridas.

La Guardia Civil considera aquel atentado el más grave perpetrado por ETA contra miembros del Cuerpo, tanto por el número de agentes asesinados como por sus consecuencias.

Una exposición que va mucho más allá de las fotografías

La muestra está planteada como un recorrido histórico y documental. Está compuesta por 17 paneles que combinan fotografías, documentos y textos para explicar el contexto del terrorismo de ETA durante los años ochenta, la situación de la Guardia Civil como uno de los objetivos prioritarios de la organización terrorista y las circunstancias que rodearon el atentado.

El recorrido también incorpora fotografías de la época, recortes de prensa, documentos judiciales, testimonios y objetos vinculados a la Guardia Civil de Tráfico. Entre los elementos expuestos se encuentran una motocicleta Sanglas 400 y maniquíes con los uniformes utilizados por los guardias civiles asesinados y heridos.

Uno de los aspectos más importantes de la exposición es precisamente que no se limita a reconstruir el atentado. Su planteamiento pretende explicar quiénes eran aquellos jóvenes, cuál era el contexto de violencia terrorista que vivía España y cuáles fueron las consecuencias que aquel ataque tuvo para las familias y para los supervivientes.

La Fundación Víctimas del Terrorismo subraya que el propósito de la muestra es recordar tanto a los fallecidos como a los heridos y poner de manifiesto el daño permanente causado a sus familias, además de acercar esta historia a las nuevas generaciones.

Doce nombres que no pueden convertirse en una cifra

Los doce guardias civiles asesinados fueron Carmelo Bella Álamo, José Calvo Gutiérrez, Miguel Ángel Cornejo Ros, Jesús María Freixes Montes, Jesús Jiménez Jimeno, Andrés José Fernández Pertierra, José Joaquín García Ruiz, Santiago Iglesias Godino, Antonio Lancharro Reyes, Javier Esteban Plaza, Miguel Ángel de la Higuera López y Juan Ignacio Calvo Guerrero.

Eran jóvenes. La mayoría apenas había comenzado su trayectoria profesional en la Guardia Civil. Aquella mañana salieron para realizar una jornada de prácticas de tráfico y nunca regresaron a sus casas.

La exposición recupera sus nombres, sus historias y las consecuencias de aquella mañana del 14 de julio de 1986 para evitar que cuatro décadas después sean reducidos a una cifra dentro de la larga relación de víctimas del terrorismo.

Una herida que permanece cuarenta años después

La muestra adquiere una especial relevancia en este 40.º aniversario del atentado, que durante 2026 ha dado lugar a diferentes actos de homenaje y recuerdo. La propia Guardia Civil ha señalado que aquel ataque constituye uno de los episodios más graves de la historia del Cuerpo en su lucha contra el terrorismo.

La exposición ya pudo visitarse durante el mes de julio en la sede de la Asociación Pro Huérfanos de la Guardia Civil, en Madrid, y posteriormente estuvo instalada en el Centro Cultural Nicolás Salmerón, en el distrito de Chamartín, entre el 8 y el 30 de septiembre.

Del 2 al 8 de octubre, en la 1.ª Zona de la Guardia Civil de Madrid

Durante esta semana, la exposición puede visitarse en el Acuartelamiento de la 1.ª Zona de la Guardia Civil, situado en la calle Batalla del Salado, 32, Madrid

El horario anunciado es de 09:00 a 14:00 horas, del 2 al 8 de octubre.

La ubicación tiene además una especial significación para la Guardia Civil, al tratarse de una instalación histórica vinculada a la Agrupación de Tráfico. La documentación histórica de la propia Guardia Civil recuerda que las primeras enseñanzas de la Academia de Tráfico se desarrollaron, entre otros emplazamientos, en la Primera Comandancia Móvil situada en la calle Batalla del Salado, antes del traslado posterior de la formación de tráfico a otras instalaciones.

Por ello, que esta exposición llegue precisamente a la 1.ª Zona de la Guardia Civil añade una dimensión especial a su recorrido. No se trata únicamente de acercar al público una exposición sobre un atentado ocurrido hace cuarenta años, sino de llevar la memoria de aquellos doce guardias civiles a un espacio profundamente vinculado a la propia historia del Cuerpo y, especialmente, a la formación de los especialistas de Tráfico.

“12 vidas, una herida permanente” recuerda que la memoria no consiste únicamente en recordar cómo murieron doce jóvenes guardias civiles. Consiste también en recordar quiénes fueron, qué defendían y por qué sus nombres siguen formando parte de la historia de la Guardia Civil y de España.

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"