La jornada abordó los avances en igualdad, las dificultades de conciliación y promoción profesional, la salud mental y la presencia femenina en los servicios de auxilio y rescate. Baleares cuenta con un 17,9 % de mujeres en la Guardia Civil, por encima de la media nacional del 11,17 %.
La Guardia Civil ha celebrado en Palma la jornada «El papel de la mujer en la sociedad actual», un encuentro destinado a compartir experiencias profesionales y personales, analizar los avances alcanzados en materia de igualdad y poner sobre la mesa los desafíos que todavía afrontan las mujeres en los cuerpos de seguridad y otros servicios públicos.
La actividad, celebrada el 23 de octubre, reunió a representantes de la Guardia Civil, la Policía Nacional, las policías locales y los servicios de salvamento marítimo, además de responsables institucionales y del ámbito empresarial. A través de distintas mesas redondas, las participantes expusieron situaciones vividas durante sus carreras profesionales y reflexionaron sobre cuestiones como la conciliación familiar, el acceso a puestos de responsabilidad, el bienestar psicológico y la eliminación de barreras que dificultan el desarrollo profesional.
La jornada permitió trasladar el debate sobre la igualdad desde los principios generales hasta las experiencias cotidianas de quienes desempeñan funciones de seguridad, protección ciudadana y atención a emergencias.
La presencia femenina en la Guardia Civil: avances y retos pendientes
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la intervención de la teniente coronel Verónica Isabel Guillén, jefa del Área de Derechos Humanos, Igualdad y Diversidad del Gabinete Técnico de la Guardia Civil.
Durante su exposición, Guillén defendió la necesidad de continuar incrementando la presencia femenina en el Instituto Armado y de garantizar que las mujeres puedan desarrollar su carrera profesional en igualdad de oportunidades.
Los datos presentados durante la jornada reflejan que las mujeres representan el 17,9 % de los efectivos de la Guardia Civil en Baleares, frente al 11,17 % de media nacional. Sin embargo, la distribución no es homogénea entre las distintas especialidades: en algunos ámbitos operativos, la representación femenina continúa siendo muy reducida y apenas alcanza el 2 %.
Estas cifras muestran una evolución favorable en la incorporación de mujeres, pero también evidencian que el acceso a determinadas funciones y especialidades sigue constituyendo un reto para la institución.
La teniente coronel insistió en que la igualdad no debe entenderse únicamente como una cuestión de derechos individuales, sino también como un elemento que influye en la gestión de los recursos humanos, la cohesión interna y la calidad del servicio público.
Entre las medidas mencionadas destacó la elaboración de una guía sobre lactancia, destinada a facilitar la aplicación de los permisos correspondientes y unificar criterios dentro de la organización. Se trata de una iniciativa que busca mejorar la conciliación sin que las circunstancias familiares se conviertan en un obstáculo para la continuidad profesional.
Conciliación, promoción profesional y bienestar psicológico
La mesa redonda «Bienestar en las fuerzas y cuerpos de seguridad, con perspectiva de género» permitió escuchar testimonios de profesionales que han tenido que afrontar dificultades para compatibilizar sus responsabilidades laborales con sus proyectos personales y familiares.
Margarita Ballester, policía local de Selva, relató algunas de las situaciones vividas a lo largo de su trayectoria. «Me costaba imponerme, se me cuestionaba por el hecho de ser mujer. Parece que me tengo que justificar por hacer mi trabajo», explicó, al describir las dificultades que encontró para ejercer sus funciones con la misma normalidad que sus compañeros.
Su testimonio puso de manifiesto que la igualdad efectiva no depende exclusivamente de las normas, sino también de las actitudes, la cultura profesional y el reconocimiento de las capacidades individuales.
Ballester compartió asimismo sus reflexiones sobre la maternidad y la conciliación, señalando que las exigencias de su carrera habían influido en decisiones personales. La agente defendió la importancia de avanzar hacia entornos profesionales en los que las responsabilidades familiares no obliguen a renunciar a oportunidades de desarrollo.
Por su parte, Inés Barceló, policía local de Palma, expuso las dificultades para acceder a oportunidades de promoción debido a la incompatibilidad entre determinados turnos y las responsabilidades familiares.
Ambas experiencias reflejaron uno de los asuntos más relevantes del encuentro: la necesidad de que las medidas de conciliación sean compatibles con la formación, la promoción y el acceso a puestos de responsabilidad, sin que el desarrollo profesional dependa de renuncias personales desproporcionadas.
La salud mental y el bienestar también ocuparon un lugar destacado. Las exigencias de los servicios de seguridad, la exposición a situaciones de riesgo y la organización de los turnos hacen necesario prestar atención a las condiciones laborales y a los recursos disponibles para apoyar a quienes trabajan en primera línea.
Mujeres en el auxilio y el rescate marítimo
La jornada incluyó una segunda mesa redonda, titulada «El papel de la mujer al servicio de la sociedad actual. Auxilio y rescates en el medio marino», en la que participaron representantes de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima.
Este espacio amplió el análisis a un ámbito en el que la coordinación, la preparación técnica y la capacidad de respuesta resultan esenciales para proteger la vida humana.
Las operaciones de auxilio y rescate en el mar requieren profesionales preparados para actuar en condiciones complejas, afrontar situaciones de emergencia y trabajar de manera coordinada con otros servicios. La presencia de mujeres en estos equipos contribuye a visibilizar trayectorias profesionales desarrolladas en entornos de elevada exigencia operativa.
El encuentro permitió poner en valor la experiencia de estas profesionales y recordar la importancia de que las oportunidades de acceso, formación y promoción respondan a criterios profesionales y a las necesidades de cada servicio.
El compromiso institucional con la igualdad
La jornada contó también con la participación del presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, José Javier Sanz, quien defendió la importancia de integrar la igualdad en la cultura social y combatir los estereotipos desde edades tempranas, antes de que los jóvenes decidan su itinerario académico y profesional.
Asimismo, intervino María Cruz Riera Riveras, directora territorial de CaixaBank en Baleares, cuya presencia permitió ampliar el diálogo a otros ámbitos de responsabilidad y gestión.
La secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, fue la encargada de cerrar oficialmente el encuentro. Su participación puso el foco en el liderazgo femenino y en la necesidad de mantener el compromiso institucional para consolidar los avances alcanzados.
La diversidad de perfiles participantes permitió abordar la igualdad desde distintas perspectivas: la experiencia directa de las agentes, la gestión de los recursos humanos, la organización de los servicios públicos y la responsabilidad de las instituciones en la eliminación de obstáculos.
Del compromiso a los resultados
La celebración de esta jornada coincide con una nueva etapa en la política de igualdad de la Guardia Civil. El II Plan de Igualdad 2026-2030 establece entre sus prioridades impulsar el liderazgo femenino, eliminar barreras culturales y estructurales, favorecer la conciliación corresponsable y reforzar la prevención del acoso y cualquier forma de violencia dentro de la institución.
El objetivo es consolidar los avances de los últimos años y garantizar que las mujeres puedan desarrollar plenamente sus capacidades profesionales en todas las escalas, unidades y especialidades.
La incorporación de mujeres a la Guardia Civil en 1988 abrió un camino que ha transformado progresivamente la composición y la estructura del Cuerpo. Sin embargo, las diferencias de representación entre escalas y especialidades muestran que todavía queda trabajo por hacer para lograr una participación más equilibrada.
La jornada de Palma ha servido para recordar que la igualdad efectiva exige medidas concretas, evaluación de resultados y una cultura profesional en la que las capacidades, la preparación y el compromiso con el servicio público sean los elementos determinantes.
Escuchar a quienes afrontan las dificultades cotidianas, analizar los obstáculos que persisten y compartir soluciones constituye un paso necesario para avanzar hacia organizaciones más justas, cohesionadas y eficaces.
Para la Guardia Civil, el reto consiste en convertir estos compromisos en oportunidades reales de desarrollo profesional, conciliación y liderazgo, sin perder de vista la misión fundamental que une a todos sus integrantes: servir y proteger a los ciudadanos.









































































