
La nueva unidad, operativa desde el 19 de octubre, cuenta con 20 guardias civiles, 15 dedicados a la gestión de denuncias telemáticas y cinco especializados en la investigación de delitos digitales. Su ámbito de actuación se extiende a todo el territorio nacional.
La ciberdelincuencia se ha convertido en una de las amenazas más extendidas para los ciudadanos. Las estafas bancarias, la suplantación de identidad, los fraudes en las compras por internet y los engaños a través de plataformas digitales forman parte de una actividad delictiva que crece al mismo ritmo que la dependencia de la sociedad de las nuevas tecnologías. Frente a esta realidad, la Guardia Civil continúa reforzando sus capacidades de respuesta y ha dado un nuevo paso con la puesta en funcionamiento del primer Ciberpuesto del Cuerpo, ubicado en Baracaldo (Vizcaya).
La nueva unidad comenzó a prestar servicio el pasado 19 de octubre y sus primeros resultados ofrecen una imagen significativa de la dimensión que está alcanzando este fenómeno delictivo. El Ciberpuesto recibe ya una media de 300 denuncias diarias, habiendo alcanzado un máximo de 379 solicitudes en una sola jornada.
Un volumen de actividad especialmente relevante si se tiene en cuenta que aproximadamente la mitad de las denuncias recibidas están relacionadas con estafas y movimientos fraudulentos de dinero realizados mediante medios informáticos.
La cifra pone de manifiesto la necesidad de disponer de estructuras policiales especializadas, capaces de atender a las víctimas, gestionar sus denuncias y desarrollar investigaciones que permitan identificar a quienes utilizan el entorno digital para cometer delitos.
Veinte guardias civiles para atender e investigar la ciberdelincuencia
El Ciberpuesto de Baracaldo cuenta con una dotación inicial de 20 guardias civiles que desarrollan dos funciones diferenciadas y complementarias.
Quince efectivos se encargan de la recepción, gestión y tramitación de las solicitudes de denuncia que los ciudadanos presentan a través de la sede electrónica de la Guardia Civil. Los otros cinco integran el denominado Equipo @, especializado en la investigación de los delitos cometidos en el entorno digital.
Esta distribución permite separar la atención y gestión de las denuncias de las actuaciones propiamente investigadoras, sin perder la necesaria coordinación entre ambas funciones.
Una de las particularidades más importantes de esta nueva unidad es su ámbito de actuación. Aunque tiene su sede en Baracaldo, no constituye un servicio circunscrito a Vizcaya ni al País Vasco: su competencia operativa se extiende a todo el territorio nacional, reforzando las capacidades de la Cibercomandancia y complementando el trabajo de los equipos especializados existentes en las distintas comandancias.
La elección de Baracaldo como sede del primer Ciberpuesto supone, por tanto, la implantación de una nueva estructura descentralizada que acerca las capacidades de la Guardia Civil a los ciudadanos y amplía los recursos destinados a combatir el cibercrimen.
Estafas, cargos bancarios y suplantaciones de identidad: los delitos más denunciados
Entre los hechos que están llegando a esta nueva unidad destacan diferentes modalidades de fraude que afectan directamente a la economía y a la seguridad personal de los ciudadanos.
Las estafas en compras por internet, los cargos fraudulentos en tarjetas bancarias, la suplantación de identidad y los engaños relacionados con páginas de compraventa de entradas figuran entre los delitos más habituales.
Son procedimientos que, en muchas ocasiones, comienzan con una aparente operación comercial, un mensaje que simula proceder de una entidad bancaria o una comunicación que utiliza la identidad de una persona o empresa conocida para ganarse la confianza de la víctima.
Los delincuentes aprovechan la facilidad de las comunicaciones digitales para contactar con un número elevado de personas, utilizar identidades falsas y operar mediante cuentas bancarias o plataformas de pago que dificultan el seguimiento de las cantidades sustraídas.
La sofisticación de estas modalidades delictivas obliga a los investigadores a desarrollar actuaciones que van mucho más allá de la identificación de una página web o de un número de teléfono.
En las investigaciones por ciberestafas resulta fundamental reconstruir el recorrido del dinero, determinar desde dónde se han realizado las operaciones, identificar las cuentas receptoras y establecer quiénes se encuentran detrás de cada movimiento.
Como explicaba el teniente responsable del Ciberpuesto en declaraciones recogidas por Radio Bilbao, uno de los objetivos esenciales es seguir el rastro del dinero para llegar hasta el autor del delito, que puede encontrarse en España o actuar desde otros países.
Una dificultad añadida es la utilización de cuentas interpuestas, identidades de terceros y diferentes plataformas financieras para ocultar el destino de los fondos y dificultar la identificación de los responsables.
Por ello, el trabajo de los cinco integrantes del Equipo @ adquiere especial relevancia: transformar la información recibida en denuncias en actuaciones de investigación dirigidas al esclarecimiento de los hechos y a la identificación de sus autores.
La Cibercomandancia: una estructura nacional que trabaja las 24 horas del día
El nacimiento del Ciberpuesto de Baracaldo se integra en el desarrollo de la Cibercomandancia de la Guardia Civil, constituida el 4 de julio de 2025 para reforzar la respuesta institucional frente a los delitos cometidos en el ciberespacio.
Esta estructura nació con una doble finalidad: facilitar a los ciudadanos la presentación de denuncias por determinados procedimientos telemáticos y reforzar las capacidades de investigación de los delitos digitales.
La Cibercomandancia presta servicio en el entorno digital las 24 horas del día durante los 365 días del año, complementando y auxiliando la actividad de las unidades territoriales de la Guardia Civil.
Su implantación responde a una transformación profunda de la delincuencia. Los delitos ya no necesitan producirse en un lugar físico determinado ni requieren que el delincuente tenga contacto directo con su víctima. Una persona puede sufrir un perjuicio económico desde cualquier punto de España por una operación organizada desde otro país, utilizando medios tecnológicos que permiten ocultar la identidad de los responsables.
Los primeros resultados de esta estructura nacional, conocidos en julio de 2026 con motivo de su primer aniversario, ya reflejaban la magnitud del desafío.
La Cibercomandancia había recibido cerca de 50.000 solicitudes de denuncia a través de la sede electrónica, de las cuales había tramitado aproximadamente 42.000. Estas correspondían a unos 29.000 hechos delictivos y alrededor de 7.000 extravíos de documentación.
En ese primer balance se contabilizaban más de medio millar de delitos esclarecidos, cerca de 600 personas investigadas y más de 5,8 millones de euros recuperados total o parcialmente para las víctimas.
El 55 % de las investigaciones desarrolladas estaban relacionadas con ciberestafas.
La estructura contaba entonces con alrededor de un centenar de guardias civiles, especializados en distintas funciones de prevención, atención e investigación.
Estos datos ayudan a comprender la importancia del nuevo Ciberpuesto. No se trata únicamente de ampliar la capacidad administrativa para recibir denuncias, sino de reforzar una estructura policial que necesita responder a un fenómeno delictivo de alcance nacional e internacional.
Denunciar sin desplazarse: una herramienta al servicio del ciudadano
Uno de los avances que explican el funcionamiento del Ciberpuesto es la posibilidad de iniciar determinados procedimientos de denuncia a través de la sede electrónica de la Guardia Civil.
Este sistema, implantado en julio de 2025, permite que los ciudadanos puedan comunicar determinados hechos delictivos sin necesidad de acudir inicialmente a un cuartel.
Para utilizarlo es necesario disponer de un certificado electrónico de persona física, como el DNI electrónico, que permite acreditar la identidad del denunciante.
Entre los hechos que pueden comunicarse mediante este procedimiento se encuentran:
- Estafas y cargos fraudulentos realizados a través de medios informáticos.
- Sustracción de vehículos y de objetos de su interior.
- Hurtos.
- Daños.
- Pérdida de documentación oficial.
- Localización de documentación.
El sistema facilita la presentación de denuncias y permite que la información llegue a los servicios especializados para su correspondiente valoración y tramitación.
No obstante, la denuncia telemática no sustituye la atención presencial cuando las circunstancias del delito requieren una intervención inmediata, cuando se conoce al presunto autor o cuando los hechos no están incluidos entre los supuestos habilitados.
La finalidad es facilitar el acceso a la Administración policial, no limitar la atención a las víctimas ni sustituir los procedimientos que requieren una actuación directa de los agentes.
La rapidez puede resultar decisiva para recuperar el dinero
Uno de los aspectos más importantes de las investigaciones por fraude económico es el tiempo transcurrido desde que se produce la estafa hasta que la víctima comunica los hechos.
En determinados supuestos, una actuación rápida puede permitir solicitar la paralización de una operación bancaria o intentar recuperar una transferencia antes de que los fondos sean retirados o enviados a otras cuentas.
En este sentido, los investigadores de la Cibercomandancia han destacado la importancia de la inmediatez. El análisis de las denuncias puede permitir activar diligencias urgentes a distancia, especialmente cuando existe la posibilidad de intervenir sobre operaciones financieras todavía recientes.
Pero la presentación de una denuncia no garantiza automáticamente la recuperación del dinero.
La Guardia Civil recomienda que las víctimas comuniquen inmediatamente el fraude a su entidad bancaria, bloqueen los medios de pago afectados cuando sea necesario y formalicen una reclamación por escrito ante el servicio de atención al cliente del banco.
La investigación penal y las reclamaciones dirigidas a recuperar las cantidades sustraídas son procedimientos distintos, por lo que resulta importante que las víctimas no demoren ninguna de las actuaciones necesarias.
Una Guardia Civil preparada para los nuevos escenarios de la delincuencia
La puesta en marcha del primer Ciberpuesto en Baracaldo constituye un nuevo paso en la adaptación de la Guardia Civil a los cambios que experimenta la seguridad pública.
La ciberdelincuencia ha dejado de ser un fenómeno reservado a especialistas informáticos. Sus víctimas son ciudadanos de todas las edades, empresas, trabajadores autónomos y administraciones. Sus consecuencias pueden afectar a los ahorros de una familia, a la actividad de un negocio o a la identidad digital de cualquier persona.
Frente a esta realidad, la respuesta policial exige especialización, formación permanente, coordinación entre unidades y capacidad para investigar delitos cuyas ramificaciones pueden encontrarse fuera de nuestras fronteras.
Los primeros datos del Ciberpuesto de Baracaldo, con una media de 300 denuncias diarias y jornadas en las que se han alcanzado las 379 solicitudes, evidencian la demanda existente y la importancia de seguir desarrollando estas capacidades.
La Guardia Civil amplía así su presencia operativa a un escenario en el que la protección de los ciudadanos requiere tanto la cercanía y la atención a las víctimas como la capacidad técnica para perseguir a quienes utilizan la tecnología como instrumento delictivo.
Porque, aunque el delito se cometa detrás de una pantalla y el delincuente pueda encontrarse a miles de kilómetros, sus consecuencias llegan directamente a los hogares de las víctimas. Y también en ese espacio, cada vez más determinante para la seguridad colectiva, la Guardia Civil está llamada a proteger, investigar y servir a los ciudadanos.









































































