
Desde APROGC queremos mandar nuestras condolencias a los familiares de los compañeros fallecidos en los trágicos acontecimientos ocurridos el pasado viernes en Huelva, así como mandar un fuerte abrazo a los compañeros de Servicio Marítimo Provincial de Huelva.
Lo ocurrido, por desgracia era cuestión de tiempo que ocurriera. No se puede combatir el crimen organizado sin los medios personales y materiales necesarios.
Cuando APROGC pidió hace 10 años fusiles lanza redes para parar las embarcaciones de los narcos, otras Asociaciones se reían de nosotros, hoy lo piden como una de las soluciones.
De los políticos nunca hemos esperado nada, no nos han reconocido como profesión de riesgo, ni los anteriores gobiernos, ni los actuales, cosa inexplicable, ya que policías locales o autonómicas si lo son.
En las últimas horas se oye la palabra lacra, palabra que los guardias civiles conocemos bien, estuvimos décadas luchando contra la lacra del terrorismo, lacra que se cobró la vida de más de 200 guardias e incluso de nuestros hijos.
Ahora nos toca mirar a los ojos a la lacra del narcotráfico, en la que los compañeros del Servicio Marítimo son nuestra punta de lanza, en la frontera sur de Europa.
Los guardias civiles lo somos por vocación, no simplemente por ganarnos la vida, ser Guardia Civil es mucho más que un trabajo.
Los compañeros del Servicio Marítimo trabajan con embarcaciones que algunas de ellas exceden su vida útil, sin cascos de seguridad, calzado y monos adecuados, y aún así por su espíritu de estrega y sacrificio dan lo mejor.
Es una vergüenza la legislación ineficaz para luchar contra esta lacra, y que los guardias civiles no seamos respaldados por la administración en nuestras actuaciones.
QUEREMOS MEDIOS, PROTECCIÓN JURÍDICA, Y SER RECONOCIDOS COMO PROFESIÓN DE RIESGO.
¿A CUANTOS COMPAÑEROS MÁS TENEMOS QUE ENTERRAR











































































