
Un particular fue el que dio aviso a la Guardia Civil tras divisar al animal tendido en el margen derecho de la carretera M-203 de la localidad madrileña de San Fernando de Henares.
Personados en el lugar los agentes del servicio de protección de la naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, procedieron a realizar inspección ocular, levantamiento del cadáver mediante acta y traslado del mismo mediante cadena de custodia al Centro de Recuperación de Animales SIlvestres (CRAS) de la Comunidad de Madrid.
Tras realizar exploración se observaron diversos traumatismos y lesiones compatibles con atropello.
El animal poseía chip y se tuvo conocimiento que se desplazó desde la Comunidad Valenciana.










































































