icono FACEBBOK icono TWITTER icono TWITTER icono YOUTUBE icono CARTAS AL DIRECTOR icono_INSTAGRAM.jpg icono DIRECCION icono DIRECCION

cabeceratribunabenemerita

WhatsApp Image 2023 01 04 at 13.52.02

El marido de Araceli falleció en acto servicio en Rota (Cádiz) en 1965, ella tuvo que abandonar el cuartel con dos niños de uno y cinco años. Gracias a la ayuda de un teniente de la Compañía y de su esposa pudo prepararse para el examen a matrona. Su primer destino fue Etxalar (Navarra), en la frontera francesa, donde permaneció hasta 1978, ese mismo año se incorpora al Aeropuerto de Barajas.

En sus años de servicio, tal y como ella nos ha contado, no sólo realizó tareas de fiscal, que en un principio no era su cometido real, al no haber agentes femeninos en la Guardia Civil, tuvo que asumir otros servicios, otras misiones, otros cometidos ajenos a su función, juicios de ETA en la Audiencia Nacional, control de personal en Casa de la Moneda, sesiones del juicio del 23F, seguimiento de sospechosos fuera del aeropuerto tras alijos de droga derectados en maletas...., servicios que nos dice que asumió sin quejarse

Hoy con 87 años de edad y en el año en que se cumple el 35 Aniversario del ingrreso de la Mujer en la Guardia Civil, Araceli, una de aquellas mujeres, viudas e hijas del Cuerpo y que sin ser consideradas como agentes, hacían servicio en Institución antes de la incorporación de la mujer, nos cuenta un poco de como fue su vida profesional como matrona de la Guardia Civil:

  • Su marido fallece en acto de servicio en 1965, ¿Cómo afronta una viuda del Cuerpo su vida a partir de ese momento? ¿Por qué quiso ser matrona?

La situación que se da es dramática, no sólo tienes que afrontar la pérdida sino que te encuentras con dos hijos de cinco y un años, sin saber qué hacer. No encuentras salida. Es un teniente de la compañía y su esposa quienes me dan su apoyo y con quienes voy de la mano a presentarme al examen para matrona.

  •  ¿Cómo fue ese examen?

Tuve que estudiar un prontuario que me facilitaron con los contenidos de la prueba. El resto del examen contenía preguntas de cultura general, del manejo de las operaciones matemáticas básicas y de lectura y escritura.

  • Sólo viudas y huérfanas del Cuerpo podían acceder al mismo como matronas, pero con una única condición, no podían casarse, ¿Qué pensaban ustedes de este requisito? ¿Conoció a alguna compañera que tuviese que dejar el trabajo por volver a casarse?

Yo no me lo planteé nunca. Sí que tuve una compañera que fue expulsada del Cuerpo por contraer matrimonio. Años más tarde, con la llegada de la democracia, mi compañera puso una demanda y tuvieron que indemnizarla y reincorporarla a su puesto. 

  • ¿Sabía antes de ingresar en qué consistía el trabajo de matrona de la Guardia Civil?

En principio sí, ya que las funciones venían explicadas en el prontuario de preparación para el examen.

  • Las matronas no estaban consideradas como guardias civiles, pero estaban sujetas al reglamento interno de la Guardia Civil, ¿Cómo se vivía esa contradicción?

Mal. No se nos aplicaba ningún tipo de reglamento, estábamos al albur del criterio de los jefes. No teníamos horario, te podían llamar a casa en mitad de la noche y tenías que ir al aeropuerto. Si no había autobús, tenían que llevarme mis hijos o coger un taxi. 

  • ¿Cómo era el trabajo específico de las matronas de la Guardia Civil?

En teoría solo deberíamos trabajar en control de fronteras: registro de mujeres sospechosas de introducir en España cualquier tipo de material o sustancia prohibida, pero como he dicho haciamos muchas más cosas

  • ¿Qué servicios realizó más allá del de matrona?

Realizábamos tareas al margen de nuestras funciones fiscales como, seguimiento de sospechosos, seguridad de vuelos, seguridad en la Audiencia Nacional, en la Casa de la Moneda, en el juicio del 23F.

  • Y el sueldo ¿Era similar al de los guardias civiles?

El sueldo era mucho más bajo que el de un Guardia Civi, nosotras jamás cobramos extras por nocturnidad o por trabajos especiales.

  • ¿Qué es lo que recuerda de su paso por los distintos destinos en los que estuvo?

En Navarra, era un trabajo muy tranquilo. Nunca hubo incidencias, ya que era un paso fronterizo de montaña muy poco transitado. En el aeropuerto recuerdo que no tenía ni horario ni destino fijos. Teníamos que estar disponibles para cualquier incidencia.  Independientemente del lugar donde hubiera tenido lugar, allí había que cubrir el servicio.

  • ¿Estaban en su época las instalaciones oficiales preparadas para acoger a mujeres?

Sí, por ejemplo en el aeropuerto había una sala habilitada solamente para las matronas.

  • ¿Recuerda su primer destino, dónde fue y su primer día de trabajo?

Fui destinada a Etxalar, un pequeño pueblo de Navarra, en la frontera con Francia.

  • ¿Qué anécdotas recuerda, que nos pueda contar, de su época como matrona de la Guardia Civil?

Recuerdo que fui invitada a una recepción de la Pascua Militar y se me acercó el entonces presidente del gobierno Leopoldo Calvo Sotelo felicitándome por adelantarme a los acontecimientos:

– Enhorabuena señora, se ha adelantado usted a los acontecimientos, porque estamos a punto de aprobar la inclusión de la mujer en la Guardia Civil.

– Muchas gracias señor, aunque yo ya llevo dieciocho años en el Cuerpo. Soy matrona de la Guardia Civil.

Tuve que explicarle en qué consistía, ya que desconocía por completo nuestra existencia.

  • ¿Cómo era la uniformidad, era práctica para trabajar?

Similar a la de Guardia Civil, pero con falda por debajo de la rodilla. Era cómoda porque no teníamos que usar gorra.

  • ¿Tenían que llevar el pelo recogido, se podían maquillar o pintar las uñas y los labios o tenían alguna normativa especial en este sentido?

No era necesario llevar el pelo recogido. Sí podíamos ir maquilladas, y no, no había restricciones especiales al respecto.

  • ¿Coincidió trabajando con las matronas que entraron por oposición? y ¿con mujeres guardias civiles?

Sí, en ambos casos tuve la ocasión de trabajar con ellas.

  • Las matronas, las primeras mujeres en ingresar en el Cuerpo, necesarias y olvidadas, ¿Tienen la sensación de que al ingresar las primeras mujeres guardias civiles la Institución se olvidó de alguna forma de ustedes?

Personalmente creo que no, mi sensación fue que por fin empezabamos a tener un poco de orden en nuestra vida laboral. Fue una descarga de responsabilidad y un descanso para nosotras. A partir de entonces empezamos a realizar tareas de tipo burocrático en las oficinas.

  • Háblenos de los valores de la Guardia Civil que representaban las matronas

Obediencia, responsabilidad por encima de atribuciones, esfuerzo por superar situaciones desconocidas, capacidad de adaptación, honorabilidad, honestidad, seriedad y rectitud en el desempeño de tareas, sin cuestionar órdenes.

  • ¿Qué le diaria, con su experiencia, a las mujeres que quieren ingresar en el Cuerpo?

Que hoy tendrán un marco legal al cual acogerse en el desempeño de su trabajo. Que el ambiente laboral entre iguales es inmejorable.