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Por José Luis Borrero, capitán (R) Guardia Civil, Escritor e Historiador

El día 16/12/2023, el historiador e inspector jefe de policía Martín Turrado Vidal escribe en la revista h50 digital, antecede a sus comentarios, la “titulitis reglamentaria», es decir, los títulos y certificados de estudios como garantía de sus conocimientos, los que no merecen ninguna credibilidad, ya que arguye en contra de lo que dicta la Gaceta, antiguo boletín oficial, desde 1667 a 1936 .

Tu valor no lo determina un título universitario. Vales por lo que eres capaz de hacer con tus conocimientos. Como dijo Miguel de Cervantes, la peculiaridad del ignorante es responder antes de oír, negar antes de comprender, y afirmar sin saber de qué se trata, es decir la incompetencia también forma parte de algunos titulados universitarios, y dice:

El día 14 de diciembre apareció en un diario digital una carta al director, en la que su autor José Luis González Borrero, le sugiero que ponga al menos bien mi nombre , me llamo José Luis Borrero González, en este caso el orden de los factores si altera el producto, dice, capitán jubilado de la Guardia Civil, perdone no estoy jubilado, estoy “retirado” que es la situación administrativa que contempla la Guardia Civil, ya que deje oficialmente el servicio, conservando algunos derechos.

Para no desmerecerme ante usted, le diré que soy licenciado en derecho, escritor de novelas históricas, es decir, acostumbrado a manejar documentos, legislaciones y al estudio de la historia, estos conocimientos por llamarlo de alguna manera, me han ayudado a ser mejor guardia civil.

Más abajo, dice, “evitaré sus insultos, que comienza desde el mismo título se refiere al siguiente, ¿Quién ha sido el autor del falaz bicentenario de la Policía Nacional? ¿usted lo considera un insulto?, ¡se ofende por muy poco!, ¿llevarle la contraria con argumentos irrebatibles es insultarle? Tengo que entender que se desdice de lo que escribe en la página 247, apartado III, “La investigación sobre la historia de la Policía” de su libro “Documentos fundacionales de la Policía”, que copio literalmente:

“Lo cierto es que se me pido una justificación, con lo cual resultó que no fui tenido en cuenta para las conmemoraciones, a pesar de que con mis obras se justificaron, pero sí para su defensa”.

Entonces Martín Turrado, ¿no ha escrito que con sus obras las conmemoraciones se justificaron? ¿No fue usted el que ideo el 175 aniversario, que ha derivado en el irreal e inexistente bicentenario de la Policía Nacional? Antes del año 1999, la Policía en general tenía el convencimiento de que se había fundado en 1824. Mire “verba volant, scripta manent” (las palabras vuelan, lo escrito queda).

Dice que evitará los insultos, y escribe “si un asno te da una coz, no le respondas. Te pondrás a su altura”. Dice que se contentará, con desvelar toda la mentira hallada en cada una de las partes de esa carta. Menos mal que no pretende insultarme, como comprenderá no voy a preocuparme por cada tontería que diga sobre mí, porque hablar es gratis y la idiotez también. Mi claridad le irrita, y esa agitación, es una prueba de que estoy estoy diciendo la verdad, algo parecido dijo Sócrates, ¿no?

Y ya que hablamos de clásicos, supongo que conocerá el principio del tercer excluido de Aristóteles “Tertium nom datur”, que quiere decir, que “una tercera cosa no se da«, según la cual si existe una proposición que afirma algo, y otra que lo contraríe, una de las dos debe ser la verdadera y una tercera opinión no es posible.

La supresión de la Superintendencia General del Policía del Reino, viene recogida en la Gaceta, número 283, del 4 de octubre de 1835, publicada el 5. En la que dice, “como quiera que la experiencia ha demostrado la “inutilidad” de la Superintendencia General de Policía, después de establecido el Ministerio del Interior de vuestro cargo, y que por otra parte sus dependencias demasiado costosas, aumentan más que conviene los gravámenes públicos:

Art 1. Queda, desde la publicación de este decreto suprimida la Superintendencia General de Policía, creada en virtud del de 8 de enero de 1824”.

Art.2 Los gobernadores civiles, en vez de entenderse como hasta aquí con la superintendencia en los asuntos de su ramo, lo harán en lo sucesivo directamente con el ministerio de vuestro cargo.

Art.3 Las oficinas de cuenta razón de la expresada superintendencia continuaran por ahora, y sin perjuicio de las reformas fu turas, bajo la dependencia del gobernador civil de Madrid.

Art.4 Bajo la misma dependencia y dirección, y con la misma calidad de interina, se establecerá para la corte y su provincia una subdelegación especial de policía.

Deseo aclararle algunos conceptos del texto anterior, aunque con su titulitis no debería hacer falta, me estoy refiriendo a la “oficina de cuentas”, es lógico que cuando una institución se suprime, la administración deje una oficina que realice la recepción, verificación de facturas y documentos equivalentes de los débitos contraídos. En relación al artículo 4º, dice interinamente, es decir, por algún tiempo, tan limitado fue que la Gaceta del 2 de noviembre de 1840, publicada el 3 , abolió para siempre, la subdelegación especial de policía que quedó para la Corte de Madrid, no se pierda las lindezas que dice en la exposición de motivos de esta policía de palacio.

Recapitulemos, la Superintendencia General de Policía del Reino, que se funda el 8 de enero de 1824, se suprime para siempre el 4 de octubre de 1835, y eso lo entiende cualquiera, menos usted, que no acata las disposiciones de la Gaceta. Por tanto, es un antecedente histórico de la Policía Nacional y de ninguna de las maneras su fundación, por lo cual, no puede adjudicarse el tiempo de existencia entre 1824 a 1835, de hacerlo, como lo está haciendo la Policía Nacional es un fraude de libro, dicho de otra manera, un GOL, que ha metido la Dirección General de la Policía, a la sociedad, gobierno y al ministerio del Interior, de los que no hay paragón en todo el Mundo. Más abajo le adjunto la placa de la comisaria de Estepona (Málaga), que dice la verdad, es decir, la Policía General del Reino, fue un antecedente histórico de la Policía Nacional, nada más.

A continuación, le anexo el presupuesto de la Superintendencia General de Policía del Reino para el año 1835, le recuerdo que se suprimió el 4 de octubre de 1835, léalo con detenimiento y no pierda detalle de lo que dice de ella:

En el siglo XIX, como en nuestros días, las cosas no pasaban por que sí, en la supresión de la Superintendencia General de Policía del Reino, algo tuvo que ver el artículo de Mariano José de Larra y Sánchez de Castro, escritor, periodista y político, que publicó en la Revista Española, núm. 472, el 7 de febrero de 1835, le adjunto algunos párrafos:

La policía se divide en política y urbana. Y es cosa tan buena una como otra. Por la primera supongamos que sabe usted que se habla en un café, en una casa, o que no se habla, pero que tiene usted un enemigo; ¿quién no tiene un enemigo? Va usted a la policía, y con contar el caso, y con añadir que en la casa tiene pacto con isabelinos, y que detrás del viva de ordenanza está tapada la anarquía, hace usted prender a su enemigo. ¿Pues no es cosa excelente? Luego, para cualquier carrera se necesita saber algo, suponiendo que no haya favor o parentesco; para médico, por ejemplo, alargar la enfermedad; para abogado, embrollar el asunto; para militar, ir a Vizcaya; para cura todos sabemos ya lo que se necesita saber, y por ese estilo; pero para ser policía, basta con no ser sordo. ¡Y es tan fácil no ser sordo! Ahora, si fuera preciso hacerse el sordo, ya era otra cosa, era preciso saber entonces casi tanto como para ser ministro”.

El artículo de Mariano José Larra, produjo su efecto, y el Gobierno por Real Decreto de 24 de julio de 1835, artículo 36, decreta que para la seguridad de las personas y propiedades los competentes son los alcaldes. Al año siguiente, el ministro de la Gobernación, el 18 de diciembre de 1836, en la Gaceta del día 21, número 746, dice: “que, restablecida la ley de 3 de febrero de 1823, los alcaldes constitucionales y de barrio, bajo la inspección de los jefes políticos, velarán por la conservación de tranquilidad, orden público, seguridad, protección de las personas y de los bienes de los habitantes de sus respectivos distritos. También de la expedición de pasaportes y licencias correrá desde el 1 de enero de 1837, a cargo de los citados anteriormente”.

Quiero recordarle, ya que observo indicios de amnesia, por favor, no se lo tome a mal, se lo digo por la pérdida o debilidad de la memoria, que en su caso viene desde hace muchos años, por eso le cito la Gaceta del 10 de octubre de 1835, es decir a los 6 días de la supresión para siempre de la Superintendencia General de Policía del Reino, el Gobierno rebautiza a la Milicia Nacional, como Guardia Nacional, y en apenas unos meses duplica sus efectivos, encargándoles en todo el país la conservación del orden público y la persecución de los delitos.

Debido a su amnesia selectiva veo que no recuerda la Gaceta del 14 de julio de 1841, que publica la réplica que da el ministro de la Gobernación, Facundo Infante Chave, al diputado Alonso, en los siguientes términos:

El Sr. Infante ministro de la Gobernación.

“El Sr. Alonso al apoyar su enmienda ha hecho observaciones que no puedo dejar pasar en silencio, más debo también advertir que ha padecido alguna equivocación y que la mayor es el haber supuesto que hay policía en España. Señores en España no hay policía desde el año 1836 en que se publicó la constitución de 1812, quedó destruida en España la policía y no ha vuelto a ser restablecida. Sé han establecido, los que se llaman hombres encargados de la protección y seguridad de los ciudadanos, a esto está reducida esa Institución”.

Ni que decir tiene que también ha olvidado, que el 31 de diciembre de 1843, se dicta una Real Orden por el general Mazarredo, ministro de la Guerra, dirigida al de Gobernación, planteando la cuestión con razonamientos precisos:

“Siendo continua la diseminación en que se encuentra la mayor parte de las tropas de Infantería, Caballería y Milicias, a causa de la persecución de ladrones y malhechores de todas especies a que están  constantemente destinadas en innumerables partidas y destacamentos, en términos de no poder atender como conviene al servicio de las guarniciones y demás que le son peculiares; y no pudiendo esto dejar de producir males inmensos, como V.E. conocerá a la disciplina del ejercito…; se hace preciso tratar de remediarlo, lo cual pudiera hacerse por medio de una fuerza pública que bajo la dependencia inmediata del ministerio de la Gobernación del digno cargo de V.E., y con la denominación que fuese más adecuada, se organizase convenientemente, relevase a las tropas de aquel servicio y se encargase de él en todos los pueblos, caminos y demás puntos de la superficie de la Península”.

También ha olvidado, la Gaceta del 27 de enero de 1844, por la que se crea el Ramo de Protección y Seguridad, dice:

“Que la abolicióncompleta de la policía tiene su origen en el año de 1840.

La derogación de aquella instrucción viciosa de la actual administración…

La RAE, dice de derogar, es la abolición, anulación o revocación parcial de una norma jurídica, ley o reglamentación vigente por otra posterior y que implica que no sea necesario reexpedir todo el resto de algún ordenamiento reformado.

La Dirección General de la Policía en su página web oficialno menciona la supresión de la Superintendencia General de Policía del Reino, veámoslo:

  1. Ramo de Protección y Seguridad.

              Continúan las fundaciones y disoluciones de cuerpos e instituciones, que ni siquiera pueden llegar a acreditar su eficacia. Así llegamos a 1844”. 

Como puede ver, no cita qué cuerpos se fundan ni a cuáles se disuelven, dando a entender que la Superintendencia General de Policía del Reino, que nace el 8 de enero de 1824, enlaza con el Ramo de Protección y Seguridad, que se crea el 26 de enero de 1844, sin mencionar que la primera fue suprimida, el 4 de octubre de 1835, publicado en la Gaceta el día 5.

Le pregunto ¿cómo es posible que la Dirección General de la Policía omita y oculte intencionadamente, semejante dato? ¿Acaso la Dirección General de la Policía, no lee ni acata las disposiciones de la Gaceta?

En otro apartado de su escrito, alude que la Policía General del Reino no fue una Policía Política. Una persona con semejante “titulitis”, debería conocer el Real Decreto de 18 de agosto de 1827, que dejó reducida a la Policía General del Reino, a perseguir solo los delitos políticos, es decir, a los 3 años de su fundación, se le asigna como única misión reprimir y combatir las ideas políticas. De tal manera que podía privar de libertad a las personas por estas cuestiones, sin entregarlas a la autoridad judicial, todo el tiempo que les dieran la gana. Esta policía dedicó el 90% de sus servicios a estos menesteres. Ese cometido se le asignó en “exclusividad “por el artículo 20, que literalmente dice:

¨Las atribuciones privativas -según la RAE “privativo es lo propio y peculiar singularmente de alguien o algo, y no de otros¨- de la policía serán la vigilancia dentro y fuera del Reino de las conspiraciones contra el orden legítimo y seguridad del Estado, a cuyo fin se facilitará por los respectivos Ministerios la competente cooperación¨.

        También se desposeyó a la Policía General del Reino de la mayoría de las atribuciones referidas a cuestiones administrativas que quedaron bajo la jurisdicción de las autoridades locales.

El sistema adoptado por el régimen absolutista provocó en la población un paulatino rechazo, ya que el ciudadano sintió en sus propias carnes que eran objeto de investigación más que de tutela por parte de la policía, que a los 3 años de su fundación pasó a prestar servicios de represión política, que precedieron en más de un siglo a la Gestapo o la propia policía franquista.

Tan nefasta fue la labor de esta policía, que por parte de la ciudadanía se acuñó el término de “Policía Secreta”. Tan real fue esta denominación que desde 1835, no volvió a existir otra institución con el nombre de “policía” hasta 1908.

Para que compruebe la certeza del párrafo anterior, le muestro las referencias que hace la propia Dirección General de la Policía en su página web oficial, entre los años 1835 y 1908:

1835.- Se suprime a la Policía General del Reino. Como hemos visto no la cita la página web de la Policía Nacional.

1844.- Ramo de Protección y Seguridad.

1868.- Cuerpo de Orden Público.

1873.- Vigilancia y Seguridad.

1908.- Policía Gubernativa, integrada por Vigilancia y Seguridad.

Tuvieron que pasar 73 años, para usar de nuevo y con carácter oficial la palabra “policía”.

Cuando obtuvo su titulitis, debieron enseñarle que, en el estudio de la Historia, existe lo que se llama “pruebas primarias”, aquellas que se producen a la par que los acontecimientos, un ejemplo es el que estamos analizando, es decir, la Gaceta publica el 13 de enero de 1824, la fundación de la Superintendencia General de Policía del Reino, y también su supresión el 4 de octubre de 1835. Me pregunto, ¿usted no es capaz de apreciar que no tiene continuidad la Policía General del Reino con el Ramo de Protección y Seguridad que se crea el 26 de enero de 1844? No puedo explicarme como con su “titulitis” ha podido manipular el relato histórico de la Policía Nacional, y adjudicarle 200 años de servicios ininterrumpidos a la sociedad y a España, y que todos los policías nacionales se lo crean. Tampoco puedo explicarme como la Dirección General de la Policía, no ha permanecido “in vigilando”, ¿cómo para fiarse de ella, es asuntos de más importancia? Ver para creer.

La Constitución española, en el artículo 20, apartado d, dice, que los ciudadanos tienen derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. ¿Lo hace la Dirección General de la Policía en su página web?, ¿y usted en su libro “Documentos fundacionales de la Policía?

La veracidad es como el honor, una vez que lo pierdes, es complicado volverlo a recuperar.

Llegados hasta aquí, por mi parte doy por finalizado este primer capítulo, en los sucesivos cumplimentaré con más argumentos su escrito, espero que los mismos no caigan en saco roto, y no me haga pensar, que los burros campan en determinadas instituciones sin ton ni son, siguiendo al jefe de la manada con titulación oficial que se hace el sordo, -como diría Mariano José Larra- ante las disposiciones de la Gaceta. Esta última apreciación, se la refiero en devolución a su comentario sobre los asnos, por aquello de donde las dan, las toman.

La verdad nos hará libres. Jesucristo.

José Luis Borrero González
Capitán retirado de la Guardia Civil.

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