
Los Reyes Felipe VI y Letizia han renovado este viernes su firme compromiso con las víctimas del terrorismo de ETA, en un emotivo acto celebrado en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
El evento conmemoró el 30 aniversario del asesinato del jurista Francisco Tomás y Valiente, perpetrado por la banda terrorista el 14 de febrero de 1996 en su propio despacho universitario.
El Rey, quien fuera alumno del prestigioso catedrático y segundo presidente del Tribunal Constitucional, presidió el homenaje junto a la Reina, acompañados por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
La jornada comenzó con la visita a la exposición "In Memoriam Tomás y Valiente. 1996-2026", que recrea el despacho donde ocurrió el crimen y rinde tributo a su figura como maestro, jurista e historiador del derecho.
En su discurso, Felipe VI recordó con admiración a su profesor, destacando su talla como "hombre de leyes", "conocedor profundo de nuestra historia" y "servidor público". Revivió el impacto que causó el atentado —"un acto de singular brutalidad, de sinrazón sin límites orientado a sembrar el terror en estado puro"— en una sociedad ya golpeada por el goteo de atentados de ETA.
Citó las palabras del propio Tomás y Valiente: "Cada vez que matan a uno, nos matan a todos un poco", para subrayar el dolor colectivo que provocaron los 854 asesinatos atribuidos a la banda.
Afirmando que: "Cuando se elige la violencia frente a la palabra, el objetivo es matar la convivencia", recordando que eso es "cercenar la libertad y sembrar el odio que impide la comprensión de aquél que piensa distinto".
"Quiero decirlo claramente y me gustaría que estas palabras no sonaran a retórica hueca, porque están dichas con el corazón: debemos nuestra convivencia democrática a personas como Francisco Tomás y Valiente", ha sentenciado el Rey. Ha nombrado a continuación a algunas de las víctimas "hasta sumar las 854 víctimas mortales reconocidas de la banda terrorista ETA en más de cinco décadas de terror. Muchos de estos asesinatos, permítanme recordarlo, siguen sin resolverse pese al tiempo transcurrido", ha reclamado el Monarca, renovando su apoyo inquebrantable a las víctimas, un compromiso que asumió ya como Príncipe de Asturias y que ha mantenido desde entonces.
El monarca reivindicó con fuerza la importancia de preservar la memoria de las víctimas. "La memoria no es una forma de revancha, ni una lista inagotable de agravios, ni una rémora para el progreso. La memoria es un deber cívico", afirmó. "No podemos vivir, no podemos convivir, sin la memoria", insistió, llamando especialmente a transmitir esta lección a las nuevas generaciones.
En un mensaje especialmente contundente, Felipe VI expresó su incredulidad ante las posturas que aún persisten: "Cuesta creer que todavía hoy haya quien lo justifique y no lo condene".
El acto incluyó un saludo especial a tres de los cuatro hijos del jurista asesinado —Ana, Carmen y Francisco—, quienes acompañaron a los Reyes en este recuerdo institucional.
Con este homenaje, la Casa Real reafirma su posición clara contra cualquier intento de blanqueamiento o minimización del terrorismo etarra, en un contexto donde se especula sobre posibles cambios en la clasificación de ETA como organización terrorista.
El mensaje del Rey es un recordatorio de que la paz se construye sobre la verdad, la justicia y el recuerdo permanente de quienes pagaron con su vida la defensa de la democracia y la libertad.
















































































