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Con la reforma de finales de 1935, las comandancias de Algeciras y Cádiz pasaron a depender orgánica y funcionalmente de Málaga y Sevilla, respectivamente

 Una vez recordados en anteriores capítulos el capitán de Carabineros Antonino Potti Trigo, que fue uno de los directores del periódico La Correspondencia Militar, fallecido en 1933; así como del brigada de Carabineros Eusebio Fernández Chimeno, autor en 1936 del libro Escalafón General del Cuerpo de Carabineros, hay que seguir adelante.

Mucho se podría seguir escribiendo sobre ambos, y en especial del segundo, al haber sobrevivido a la guerra civil, así como por las lecciones de historia aprendidas. Como ya se vio, Fernández Chimeno llegó a alcanzar durante la contienda, en zona republicana, el empleo de teniente de Carabineros así como tras la misma y al producirse la anexión, igual empleo en la Guardia Civil, si bien fue seguidamente depurado pasando con carácter forzoso a la situación militar de retiro. Ocasionalmente volveremos a citarlos en futuros artículos.

Volviendo a nuestra desdichada guerra civil habíamos dejado al entonces capitán Joaquín Moreno Lara destinado en la 12ª Comandancia de Carabineros, que teniendo su cabecera en la capital hispalense, tenía por demarcación las provincias de Sevilla y de Huelva, mandando una compañía territorial de ésta última.

Por otra parte, mucho se podría decir sobre aquella reforma de finales de 1935 que padeció el Cuerpo de Carabineros y que supuso el inicio de su fin que llegaría con la mentada ley de 15 de marzo de 1940. En lo que nos afecta directamente no sólo vio reducidas sus comandancias a una veintena, sino que la 10ª Comandancia de Algeciras pasó a depender de la 5ª Zona de Málaga, mientras que la 11ª Comandancia de Cádiz lo hizo de la 6ª Zona de Sevilla. Es decir, cada parte de la provincia gaditana, más dividida que nunca en dos, pasó a tener una dependencia orgánica y funcional diferente.

Respecto al capitán Moreno, futuro y último teniente coronel jefe de la Comandancia de Carabineros de Algeciras y primer jefe de la Guardia Civil del Campo de Gibraltar, tras su reconversión hay que comenzar diciendo que tuvo un ascenso tardío al empleo de comandante. Primero tuvo que publicarse en el BOE la correspondiente declaración de aptitud por la que desde el 13 de enero de 1937 dicho oficial era apto para el ascenso, cuando por antigüedad le correspondiese, ya que reunía las condiciones exigidas.

Dos días después, tras la correspondiente propuesta del general de división Gonzalo Queipo de Llano Sierra, en su condición de inspector general de Carabineros, se dispuso por orden de la Secretaría de Guerra en Burgos, cuyo jefe era el general de división Germán Gil Yuste, que se ascendiera a dicho capitán al empleo de comandante.

El capitán Moreno, según dicha disposición, había cumplido el 9 de agosto del año anterior, las condiciones reglamentarias para obtenerlo, siendo situado tras su ascenso entre los comandantes de Carabineros Luis Ramajos Ortigosa, destinado en la Comandancia de Navarra, y Antonio Quintero Iglesias, perteneciente a la Comandancia de Baleares.

Llegados a este punto hay que decir que el comandante Ramajos, destinado en los Colegios de Carabineros en El Escorial (Madrid), para efectos administrativos, había pasado por orden circular de 27 de mayo de 1935 a la Comandancia de Guipúzcoa, siendo ya destinado formalmente con la nueva normativa el 3 de diciembre siguiente a la misma, la cual, con la consiguiente reducción a 20 comandancias en total, tomó el numeral de 19ª. Posteriormente, el día 28 de ese mismo mes, fue destinado a la 20ª Comandancia de Navarra donde tomó parte activa en la sublevación militar y operaciones posteriores, si bien falleció por enfermedad el 21 de diciembre de 1936. Su viuda, Teresa Montón Bustamante, vería reconocido su derecho a pensión, el 20 de abril siguiente.

El comandante Quintero en cambio, que se encontraba en la situación de disponible forzoso en la 2ª División Orgánica (Sevilla), y a efecto de haberes en la Comandancia de Málaga, había pasado el citado 27 de mayo de 1935 a la situación de activo, siendo destinado a la Comandancia de Baleares. El 3 de diciembre siguiente fue confirmado en el mismo destino, dándosele el numeral de 5ª Comandancia, continuando en la misma durante la guerra civil. Cuando se produjo la absorción de Carabineros por la Guardia Civil, pasaría a dicho Cuerpo, donde por último, tras varios destinos en diferentes lugares, mandaría tras ser ascendido a coronel, desde 1945 hasta 1950, el 44º Tercio, con residencia en Palma de Mallorca. Falleció en Alicante el 5 de enero de 1961 y dejó viuda a Cayetana Sáenz de Sicilia Morales. Hay que decir que estuvo destinado como teniente en la Comandancia de Carabineros de Cádiz, desde septiembre de 1918 hasta su ascenso al empleo de capitán en febrero de 1924.

Prosiguiendo con el ya comandante Moreno, hay que decir que éste, primero fue enviado en comisión de servicio el 13 de febrero de 1937 a la 9ª Comandancia de Carabineros de Málaga, cuya capital había sido tomada por las fuerzas sublevadas tan sólo cinco días antes. Incorporado al día siguiente se hizo cargo del mando accidental de la misma hasta el 17 de marzo siguiente que recibió la orden de presentarse como destinado en la 10ª Comandancia de Carabineros de Algeciras, al objeto de hacerse cargo de su jefatura del Detall.

Transcurrido poco más de un año, se recibió en Algeciras, procedente de la 12ª Comandancia (Sevilla-Huelva), un escrito fechado el 23 de mayo siguiente, por el que se adjuntaba copia de un testimonio, dimanante del procedimiento judicial militar previo, instruido para averiguar la actuación de las fuerzas de Carabineros destacadas en Huelva, “durante el periodo rojo”. Conforme al mismo, no se había deducido de lo actuado “indicio racional de criminalidad en relación con las expresadas fuerzas y en especial para el comprendido en esta hoja de servicios”, es decir, el ya comandante Moreno. Por lo tanto, se procedió a la terminación del referido procedimiento sin declaración de responsabilidad.

El día 26 de ese mismo mes, por orden de la Subsecretaría del Ejército del Ministerio de Defensa Nacional, dirigida por el general de división Luis Valdés Cavanilles, se publicó en el BOE el nuevo destino de Moreno a la 12ª Comandancia, que con cabecera en Sevilla seguía manteniendo esta provincia y la de Huelva. Hay que significar que en la misma resolución fueron destinados a la 10ª Comandancia de Algeciras, los comandantes de Carabineros Miguel Garrido Vecin, ascendido, de la 5ª Comandancia (Baleares); y Emilio de los Ríos Astigarraga, igualmente ascendido, de la 9ª Comandancia (Málaga), quedando a las órdenes directas del jefe de la de Algeciras.

Incorporado Moreno el 3 de junio siguiente, se hizo cargo de la Jefatura de Servicios de la misma, quedando a las órdenes de su jefe en la capital hispalense. Cinco meses justo después, el general Valdés firmaba que el teniente coronel jefe de la 12ª Comandancia, Manuel del Valle Aparicio, recién ascendido a coronel, pasase a mandar la 6ª Zona de Sevilla. Y Moreno, por conveniencia del servicio, fuera a residir a la provincia de Huelva, en sustitución del comandante Nestavo García Hernández, quien al ascender a teniente coronel se le confirió la 13ª Comandancia (Badajoz).

JESÚS N. NÚÑEZ CALVO
CORONEL DE LA GUARDIA CIVIL (R) Y DOCTOR EN HISTORIA