
El 28 de mayo de 2015, la Guardia Civil, en colaboración con la Dirección General de la Seguridad Interior francesa, DGSI, finalizó la primera operación policial llevada a cabo en Francia contra la estructura "técnico-logística" de la organización terrorista ETA.
El operativo, denominado BRIQUE, concluyó con la detención de cuatro personas.
También se incautaron varias armas, munición, materiales para la fabricación de explosivos y otros elementos que pueden utilizarse para la perpetración de atentados.
La actuación conjunta de la Guardia Civil, a través de su Jefatura de Información y los servicios franceses, constituyó un duro golpe a la estructura "técnico-logística" de ETA, contribuyó al proceso de degradación de la organización terrorista y aceleró la desaparición definitiva del grupo asesino.
Con esta operación quedó constancia nuevamente de la perseverancia como seña de identidad de la Guardia Civil en su lucha contra la banda terrorista.











































































