El 8 de agosto de 1897, el Teniente de la Guardia Civil Federico González detuvo al anarquista italiano Michele Angiolillo Lombardi, autor del asesinato del Presidente del Consejo de Ministros Antonio Cánovas del Castillo.
El homicida fue sorprendido tras efectuar tres disparos contra la víctima cuando se encontraba en el Balneario de Santa Águeda de Mondragón (Guipúzcoa) disfrutando de unos días de descanso a su regreso de San Sebastián de tener una audiencia con la Reina Regente María Cristina de Habsburgo-Lorena.
El detenido fue juzgado el día 15 de agosto y condenado a la pena de muerte mediante garrote vil, sentencia que fue ejecutada el día 20 de agosto de 1897 en el patio de la cárcel de Vergara (Guipúzcoa).











































































