El 9 de marzo de 1829, por Real Decreto de Fernando VII, se creó en España el Real Cuerpo de Carabineros de Costas y Fronteras con la misión de proporcionar «seguridad y vigilancia de las costas y fronteras, hacer la guerra al contrabando, prevenir sus invasiones y reprimir a los contrabandistas, y para afianzar con respetable fuerza a favor de la industria y comercio nacionales, la protección y fomento que procuran las leyes de aduanas».
Tras más de un siglo de servicios, el Cuerpo de Carabineros quedó disuelto después la Guerra Civil (1936-1939) y sus componentes se integraron en el de la Guardia Civil, según la Ley de 15 marzo de 1940.
En la actualidad, la Jefatura de Fiscal y de Fronteras, dependiente del Mando de Fronteras y Policía Marítima de la Guardia Civil, es la encargada de organizar y gestionar el resguardo fiscal del Estado, así como la custodia, control y vigilancia de las costas, fronteras (excepto aquellas que se rigen por un tratado internacional específico), puertos, aeropuertos y los espacios marítimos en los que España ejerce soberanía y, en este ámbito, el control de la inmigración irregular.










































































